Al parecer, ni los miembros de la Familia Real se escapan de los imprevistos y de los dueños de lo ajeno.
Y, en esta ocasión, los que no escaparon de esta realidad fueron los reyes de Suecia, Carlos Gustavo y Silvia.
Todo sucedió la noche del pasado jueves, cuando unos ladrones irrumpieron en el palacio de Solliden, la residencia de verano de la mencionada familia, ubicada en la isla báltica de Öland.
Mientras los reyes dormían plácidamente, los polizontes se dirigieron a una de las cafeterías próximas al palacio para perpetrar el robo. Rompieron la puerta y se llevaron la caja fuerte.
Después, se 'apropiaron' de un vehículo que estaba estacionado en las inmediaciones y huyeron con el preciado botín.
La policía sueca encontró el vehículo robado, que fue abandonado en el municipio de Borgholm, al norte de la isla de Öland.
Según informa el diario internacional Billed Bladet, los reyes de Suecia están al tanto de lo ocurrido y siguen muy de cerca la investigación policial.
Este lamentable hecho alteró la rutina veraniega de los soberanos en el palacio de Solliden.
En el mencionado lugar, decorado con lujosos mobiliarios, la familia real disfrutaba de unas agradables vacaciones con su primogénita, la princesa Victoria, y su familia, Daniel de Suecia y la princesa Estelle.
Recordemos que los monarcas decidieron tomar un tiempo de ocio, debido a la ajetreada agenda en cuanto a eventos sociales y su visita a Londres durante el desarrollo de los Juegos Olímpicos, realizados hace poco.
En todo momento, alentaron a sus compatriotas.