Thalía y su esposo, Tommy Mottola, sufrieron un robo de joyas de casi un millón de dólares cuando se alojaban en un lujoso hotel de Roma. La pareja salió a cenar y a la vuelta, las alhajas habían desaparecido.
Entre ellas estaban un diamante amarillo de once quilates valorado en 450 mil dólares y otro de nueve quilates de 300 mil dólares, además de relojes, collares, pendientes y diversas joyas de oro.