La leucemia es el cáncer de la sangre. Es una condición maligna relacionada con el sistema hematológico (la sangre). Este es un cáncer que involucra células que se transportan en la sangre.
Habitualmente hacen referencia a los glóbulos blancos, que son células destinadas a defendernos de las infecciones y agentes extraños como parásitos, células malignas o infecciones. Sin embargo, la raíz de la enfermedad ocurre en la medula ósea (lugar donde se producen los glóbulos blancos) o en los tejidos del sistema linfático (ganglios linfáticos, bazo e hígado).
A pesar de que existen diferentes tipos de leucemia, la raíz de esta enfermedad es que los glóbulos blancos sufren transformaciones malignas y cambian sus características funcionales. Es así como se presenta una sobreproducción de un solo tipo de glóbulos blancos que comienzan a ocupar el espacio destinado para otras células necesarias en la sangre. De esta manera se dejan de producir glóbulos rojos (hemoglobina) y plaquetas (controlan la coagulación).
Existe un solo tipo de leucemia (mito)
Existen diferentes tipos de leucemia y se clasifican de acuerdo con la rapidez con que se desarrolla la enfermedad y el tipo de células que son alteradas. Existen dos 2 grupos: agudas y crónicas.
Se denominan leucemias agudas si la enfermedad es corta y agresiva. Un gran número de células leucémicas se acumulan rápidamente en la sangre y la médula ósea, dando lugar a síntomas, tales como cansancio, moretones con facilidad y la susceptibilidad a infecciones. La leucemia aguda requiere un tratamiento rápido y agresivo.
Son más frecuentes en edades tempranas. La forma más común de leucemia aguda es la leucemia linfoblástica aguda, que se presenta más comúnmente en niños, o la leucemia mieloide aguda que se presenta en el adulto joven.
Las crónicas son de desarrollo lento y afectan generalmente al adulto mayor con un pico de incidencia en los 60 años de edad aproximadamente.
Todos son propensos. No se conocen las causas de esta enfermedad, sin embargo, se ha podido establecer que componentes ambientales y genéticos tienen influencia.
Hace poco habría sido cierto pensar que al ser la leucemia un tipo de cáncer, la única opción era quimioterapia. Sin embargo, avances en médicos han permitido identificar los procesos que son necesarios para interrumpir en las células malignas.