Nilena Marín (motivamerica@gmail.com / Instagram: @motivamerica)
Las experiencias en mi vida me han enseñado que debo abrir mi mente para comprender ciertas situaciones que me han hecho sufrir. He llegado a un punto en el cual he expandido mi conciencia para poder entender el actuar de ciertas personas o momentos incómodos.
Comprendí que todos nos equivocamos, todos fallamos y que aunque en su momento me hicieron mucho daño, esto debía de pasar para iniciar mi etapa de aprendizaje, crecimiento y madurez.
Liberar cargas pesadas, perdonar, comprender que todos erramos es el primer paso para un corazón lleno de plenitud, con paz, tranquilidad y menos equipaje. Es darnos una oportunidad para vivir con alegría, de no pensar más en lo que sufrimos y vivir momentos de felicidad, aprendiendo, con actitud positiva y llenos de buenas vibras para seguir hacia adelante.
En este viaje tan real, tan mío y tan íntimo he aprendido a ponerme en el lugar de los demás, a entender la situación de cada uno y comprender por qué aquella persona actuó de alguna manera que hirió mis sentimientos. En este proceso, desarrollé la liberación de cargas pesadas para así poder dejar todo rencor, malos recuerdos, tristezas o sufrimiento, y de tal manera, poder perdonar a los que en su momento me hirieron o me hicieron sentir mal. Dejar esas cargas y sentirme libre, llena de paz, es una de las mejores sensaciones que puedo tener en mi existencia.
Muchas veces nos cuesta dejar esas cargas, nos enfocamos solo en el dolor y llevar todo ese peso con nosotros. Tener ese "yunque" de negativismo en nuestro cuerpo es uno de los precursores de que en algunos momentos suframos estrés, dolores de cabeza o cualquier tipo de dolencia física. El cuerpo humano trabaja en comunicación con nuestros pensamientos, que hacen que, de alguna manera, se vean reflejados en nuestra salud. Si somos personas optimistas, con pensamientos positivos, te aseguro que nuestra salud cambia. Si nos enfocamos en rencores, odio y pensamos solo en los malos momentos, nuestra salud se afecta de forma negativa.
Sé que es muy difícil librar todo aquello que nos hizo sufrir, pero no está de más recordarles que si es posible, solo debemos abrir nuestro corazón, ser sinceros con nosotros mismos y decidir dejar todo aquello atrás y darle un giro a nuestra vida, cerrar ese capítulo e iniciar uno nuevo. La vida se nos pasa pensando en dolor cuando la vida se resume en felicidad porque todos vinimos a ser inmensamente felices. La decisión de dejar todo atrás es tuya, nadie podrá obligarte, pero mi misión es darte ese empujón para que veas la vida del otro lado, que tu corazón esté libre, lleno de amor y vivas en armonía y alegría.
Vinimos a este mundo a relacionarnos con los demás, no podemos ser islas. Debemos aprender a controlar nuestras emociones, olvidarnos de ser impulsivos, analizar antes de hablar, de actuar y no comprometer nuestra tranquilidad con episodios que solo truncan nuestra paz mental y espiritual.
Encuentra ese momento para soltar todo aquello que te hace sufrir. Tu actitud frente a la vida será el motor de tus días, de tus metas y sueños. Si no haces el cambio y decides vivir en la oscuridad, estarás malgastando tu vida entera. No lo dudes más y llénate de días positivos, de ideas, de sueños de esperanza. Contagia esa alegría con tu gente. Seamos luz y botemos todo aquello que no nos deja avanzar. Seamos conscientes de que todo en la vida tiene solución y que veamos nuestro mundo con optimismo para alcanzar todo lo que deseamos.
¡Libera ya toda esa carga!, no esperes más. Toma la elección de vivir en paz y alegría. Hagamos un esfuerzo, demos lo mejor de cada uno y brillemos para tener un mundo lleno de amor, de momentos felices, de unidad y hacer que todo cambie de manera positiva para construir un mejor futuro.