Variedades

Libere sus emociones


Flojo", "llorona", "bruto", la mayoría de nosotros crecimos y estamos inmersos en la cultura del "no", por años nos han descalificado y hemos aprendido a descalificar a los demás. Sin embargo, la inteligencia emocional apuesta por el autoestima, la expresión y control de nuestras emociones, la solución de los conflictos y la introspección.
Inteligencia emocional es un término que fue adoptado en 1990 por dos psicólogos norteamericanos, Peter Salovey y John Mayer para definir lo que antiguamente se llamaba relaciones interpersonales e intrapersonales, o sea las relaciones y el conocimiento que tenemos con nosotros mismos y con los otros seres humanos.
La Dra. Celia Moreno-Serrano, capacitadora y consultora, indicó que la represión de las emociones fue por muchos años un paradigma social, una creencia que nos enseñaron los padres. Nos dijeron que hay emociones negativas como el miedo, la ira o el dolor; pero descubrimos que todas las emociones son necesarias para la vida humana y que la expresión de ellas hace que el nivel de estrés y frustración baje y que tengamos un mayor control de las emociones y una mejor interacción con los seres humanos.
En Panamá, las fundaciones Galindo y Roberto Boutet Díaz trabajan en la capacitación de personas para el desarrollo de la inteligencia emocional.

El primer paso para efectuar una cambio es llevar a la persona a cuestionarse, cómo es, cuál es su patrón de conducta y de pensamientos: ¿Estoy expresando mis emociones?, ¿Cómo las estoy expresando?, ¿Cuáles no expreso y por qué no lo hago? Para saber a dónde queremos ir, hay que saber primero en dónde estamos, cómo somos y hacia dónde queremos evolucionar.
Detectemos nuestro pensamiento base, por ejemplo, "No hay que creer en los demás", para cambiarlo por: "Puedo tener confianza en la gente o puedo darme tiempo para conocer a la gente y tenerle confianza".
Celia era una persona colérica e intransigente, cuando era profesora de un colegio secundario puso en práctica un seminario en el que participó y estimuló con positivismo a sus alumnos. El cambio que vio fue tan impactante que lo tomó como una regla de vida. De ser unos estudiantes fracasados, se convirtieron en los mejores de la escuela. A finalizar el año escolar, uno de ellos se le acercó y le preguntó si ella pensaba realmente que él era inteligente, Celia respondió afirmativamente. El comenzó a llorar, diciéndole que nadie antes se lo había dicho, todo el mundo pensaba que él era tonto.

Como madres o padres lo primero que tenemos que hacer, de acuerdo con la Dra. Moreno-Serrano, es aceptar las emociones de nuestros hijos. Si él o ella viene llorando, acéptalo y dile que tiene el permiso de llorar: "Llora todo lo que quieras, está bien llorar" o "Yo te comprendo, sé que es doloroso".
Permítale tener rabia; cuando tenga miedo, protéjalo. "Donde está el monstruo, vamos a atacarlo, espérate, yo te voy a proteger, sabes que estás conmigo".
Cuando teníamos miedo o nos poníamos cariñosos, nuestros padres nos decían que no fuéramos flojos o pegajosos. Nosotros también limitamos a nuestros hijos. El consejo de la experta a los padres es: "Dejen a sus hijos ser".
Nos recomienda los libros "Inteligencia emocional en los niños" de Lauren Shapiro; "Los seis pilares del autoestima" de Nathaniel Branden y "Cómo amarse a sí mismo" de Louis L. Hay.

 
En opinión de la Dra. Celia Moreno-Serrano, cuando dos seres humanos se encuentran cada uno lleva una maleta cargada de sus problemas existenciales, paradigmas, creencias anteriores y el trato con los padres. Es fácil tener intimidad sexual, lo difícil es la emocional.
"Si ninguno de los dos quiere descubrirse, desnudarse y decir estos son mis dolores, mis miedos y mis angustias y fragilizarse delante del otro, va a haber una carencia. Vivimos con máscaras, sin conocernos uno al otro realmente, viviendo dos soledades juntas", observó.
La mujer puede comunicar más fácilmente las emociones y los pensamientos , mientras que al hombre le cuesta más. Podemos ayudar a nuestra pareja a "abrirse", pero no sin la fantasía de que lo vamos a cambiar. Al único ser humano que podemos modificar es a nosotros mismos. Si actúo de otra manera voy a recibir un cambio en la respuesta de los demás.
"Él es él y tú eres tú, lo único que puedes hacer es servirle de espejo y formularle preguntas, ¿Qué piensas o sientes sobre esto? Interesémonos de verdad, démonos tiempo de calidad para hablar de cosas profundas, sobre su pasado o historia.
Como consultora de recursos humanos una vez le preguntó a un hombre que tenía unos 15 años de casado si sabía cuáles eran las necesidades afectivas de su esposa. Él la miró como perdido, ¿Necesidad de qué? Jamás se había hecho esa pregunta.

Si somos exigentes y descalificadores con los demás, imagínese cuánto más lo seremos con los otros. Los beneficios de la inteligencia emocional en el campo laboral es que si nos conocemos más, somos compasivos y comprensivos con nosotros mismos, lo seremos forzosamente con los demás. Con la inteligencia emocional generamos menos estrés, trabajamos mejor en equipo y solucionamos mejor los conflictos.
La doctora Celia Moreno-Serrano dictará un seminario en Exedra Books el sábado 25 de enero de 9:00 a.m. a 5:00 p.m. Para mayor información puede llamar 264-4252.


fecha edicion
old id
78004
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América