Es fundamental la ayuda de tu pareja para que logres este objetivo, además de una dosis de paciencia, porque como sabrás no todos congeniamos con todos.
No te inmiscuyas en sus vidas, sólo cuando sea necesario o al menos que ellos te lo pidan.
Jamás critíques alguna costumbre familiar. No intentes cambiarla, al contrario respétala para que también respeten las tuyas.
Muestra interés en las actividades que practican tus suegros.
Sé detallista en las fechas especiales.
Sé atento con ellos.
Planea paseos familiares en los que puedan conocerse un poco más.
Si sigues estos consejos, es seguro que tu pareja también lo haga.
Es cierto e importante que se le brinde atención, pero no es necesario que este pendiente de él las 24 horas del día.
La sobreprotección limita el desarrollo del pequeño y genera en él timidez, introversión y egoísmo.
Tienen que aprender a comprarle sólo lo necesario a su hijo. En estos casos, muchos padres por el hecho de no poder compartir el suficiente tiempo con su niño optan por obsequiarles de todo ya sea que lo necesite o no. "Grave error", manifestó la psicóloga Morales.
Algo que se debe tener en cuenta es que consentirlo en exceso es perjudicial. No hay que tenerlo en un pedestal y se le debe corregir cuando se porte mal.
Un hijo único se acostumbra a estar solo.
Aprende a divertirse por sí mismo.
Es impaciente, quiere todo ya y tiende a ser egoísta y egocéntrico.
Es una persona que tiene menos conflictos de autoridad con sus padres y puede aparentar ser más maduro de lo que es, ya que con respecto a otros menores de su edad, sus padres son el único punto de referencia, por lo que los imitan.
No deben ser posesivos. Aunque él sea su único hijo no puede pretender ser todo su mundo. Déjelo compartir con otros niños.
Evite frases como: "No toques", "No hagas eso", "Ten cuidado.
No solucione todos sus problemas. Enséle a ser responsable.
Aunque el niño no tenga hermanos, es necesario evitar que se acostumbre a la soledad. Se recomienda que lo inscriba en la guardería para que se relacione con otros pequeños de su edad.
Permítale que lleve con frecuencia sus amiguitos a casa y déjelo ir a las de ellos.
Evite decirle frecuentemente que es el más lindo y el más inteligente del mundo. Si así piensa, no lo diga delante de él.
Déjelo vivir su infancia y no lo trate como un adulto. Recuerde que es un niño.
El problema no es pensar si es mejor o peor tener uno, dos o tres niños. Lo importante es tener el número de hijos para los cuales se tenga la capacidad física, emocional y mental para cuidar y amar. Los niños sienten cuando sobran en la familia, y debido a ello pueden llegar a desarrollar una serie de inseguridades que serán obstáculo en sus vidas.
La situación económica, o el alto costo de la vida.
Ambos padres son profesionales y no tienen mucho tiempo para dedicarle a los hijos.
La infertilidad.
Países como China límita la población.