El collar es uno de esos consentidos permanentes en el aparador de todas las mujeres. La ventaja de este accesorio es que se reinventa año tras año y ahora tiene un protagonismo especial, después de su breve desaparición por la tendencia a usar vestidos con escotes de pedrería, que dominaron los últimos años y no admitían nada más al cuello.
Es por ello que hoy la diversidad de materiales, estilos, tamaños y colores le dan un lugar especial.