Wyclef Jean está decidido a convertirse en el nuevo presidente de Haití, pese a las críticas de sus colegas del medio artístico. Es más, al músico lo han comparado con nuestro ex ministro de Turismo, Rubén Blades.
En un recuento que hace la agencia EFE sobre los artistas que han dejado a un lado su carrera musical por introducirse en la política, Rubén Blades encabeza la lista, no sólo por su fallida postulación a la presidencia de Panamá, sino también por su trabajo en el gobierno de Martín Torrijos.
Al parecer, músicos, cantantes y políticos comparten un gusto común por disfrutar que la luz de los reflectores caiga sobre ellos. Gente como Rubén Blades, Nacha Guevara y Palito Ortega (Argentina), Willie Colón (Estados Unidos), Consuelo Velázquez (México), Gilberto Gil (Brasil), Sonny Bono (EE.UU.) y Sergio Vargas (República Dominicana) son algunos ejemplos de esta mezcla artístico-política.
El caso más significativo que cita este informe es el de Rubén Blades, quien cuenta con un doctorado en Leyes Internacionales en la Universidad de Harvard y que en 1994 buscó la Presidencia de Panamá bajo el cobijo del Movimiento Papá Egoró, que perdió ante Ernesto Pérez Balladares.
Sobresalientes:
También es muy conocido el caso del brasileño Gilberto Gil, quien en 2002 fue nombrado ministro de Cultura de Brasil por parte de Lula da Silva; entre sus logros está haber presentado ante el Parlamento Europeo la "Carta de los Derechos de Internet", que reclama el libre acceso a la música y los videos en la red.
Otros casos menos famosos fueron los de Sonny Bono, ex marido de Cher, quien fue alcalde de Palm Springs y senador por esta misma ciudad del Sur de California hasta su muerte, el 5 de enero de 1998.
Sergio Vargas, cantante de merengue en República Dominicana, engrosa también las listas de la dualidad político-artística, pues en 2006 fue elegido para ocupar un lugar en la cámara de Diputados del Congreso representando su ciudad natal, Villa Altagracia.
Menos afortunado fue el caso del trombonista Willie Colón, nacido en Estados Unidos y de origen puertorriqueño, quien en 1994 compitió para un escaño en el Congreso de EE.UU. por el Partido Demócrata, un objetivo que no logró al conseguir el 38 por ciento de los sufragios.
Reacciones.
Por ser músico de profesión, Wyclef se enfrenta al escrutinio público que incluye la voz de estrellas de Hollywood. Sean Penn, quien no ha parado de trabajar en la isla de Haití desde el pasado terremoto y uno de los más grandes críticos de la meca del cine, asegura que Jean es “lo peor que le podría pasar a Haití”.
Penn, ganador de un premio Óscar, cree que Wyclef no es el mejor candidato, porque primero “debería aclararse” la malversación de medio millón de dólares por parte de Yéle Haiti, la ONG presidida por el músico.
Aún con la crítica, el rapero, quien abandonó la isla el viernes, aseguró: “Me voy por obligaciones familiares, pero volveré para empezar la campaña electoral”, y añadió que “no abandonaré este movimiento, porque los jóvenes y los universitarios están movilizados conmigo. Les agradezco, así como a quienes me han acompañado hasta ahora”.