Tu mejor amigo y tu peor enemigo es esa persona que todas las mañanas ves en el espejo: tú mismo. Nadie puede tomar decisiones por ti, porque el capitán de tu barco llamado destino, eres tú. Y el éxito toca las puertas de todos si se aplican reglas básicas de la autonegociación, cuya plataforma es lo espiritual.
He allí algunos de los planteamientos de Alex Dey en su reciente conferencia: "La magia de la Negociación" , invitado por el Consejo del Sector Privado para la Asistencia Educacional, CoSPAE,
en donde concede al diálogo interno un papel importante, puesto que en la autonegociación ganan todos ya que el individuo al reflexionar produce cambios positivos en su vida que a su vez inciden en los demás.
Si no estás bien con Dios estás en desventaja porque ese vacío espiritual a la larga se convierte en un gran abismo, planteó Alex Dey, quien dijo que diariamente sostiene un diálogo con Dios, donde le da las gracias "por lo que estoy a punto de hacer", y le pide su guía para que ponga en su boca las palabras adecuadas, aclare su mente y le permita ser cada vez mejor y también persuadir a otros a hacer los cambios pertinentes para dar a sus vidas el giro necesario para lograr un equilibrio que sólo es posible cuando la Mente Maestra controla la mente consciente y la subconsciente.
Se lamentó de que "a medida de que pasan las generaciones, nos vamos olvidando de dónde proviene todo. En la sociedad, en la familia hay una pérdida de valores y es deber de los padres de familia enseñar a sus hijos el amor, temor y respeto a Dios".
Entre las reglas básicas para triunfar, a las que dedicó gran parte de su conferencia en ATLAPA el autor de "La Biblia de la Negociación", están la física, estética, intelectual y la económica. Manejar el diálogo interno también es fundamental, donde controlar la entidad menor o voz negativa que te amedrenta e impide que avances es un paso importante.
NUTRIR LA MENTE
Alex Dey insta a la gente a "pensar en grande", porque "lo que pidas a la vida, eso te dará" y el conformismo estanca, deprime, destruye. Ahora bien, hay que soñar, sí, pero, ¡ojo!, dice el motivador: "hay que seguir perfeccionándose". He allí entonces otra de las reglas básicas de la autonegociación, crecer intelectualmente. Nutrirse con conocimientos, con buenas lecturas, con aprendizajes (de libros, de otras personas, de la mera observación, del análisis crítico). "Obtén la información a cualquier costo", dijo. Explicó que es asunto de programación: dispón en tu agenda y presupuesto de un renglón para aprendizaje y míralo como inversión, no como gasto.
"Evitamos pensar y aprender", afirmó el motivador mexicano, quien fue tajante al expresar que: "eres o te convertirás en lo que pienses la mayor parte del día y deberías dedicar al menos 10 minutos diarios a pensar", ya que , añadió, el único responsable de todo lo que nos pasa es yo y debo decir "¡basta ya!" y cuestionarme ¿cuáles son mis frenos? ¿alcoholismo? ¿fobias? ¿tabúes?, ¿trabajo? ¿temores? ¿la pareja? ¿posponer las cosas?. Acto seguido, hay que dar el siguiente paso: tomar conciencia de esta realidad, aceptar errores y hacer ajustes. Ajustes que cada uno es responsable de realizar, porque es dueño de su vida y destino.
ALIGERAR LA CARGA
"La vida no es fácil vivirla, pero más difícil es hacerlo cargando con pesadas cargas", como fobias, tabúes, miedos, etc., expresó Alex Dey.
El autor del bestseller "Sí se puede", llamó la atención, sin embargo, sobre el daño que ocasiona el dejar de tomar decisiones. Meditar respecto al pro y el contra de hacer o dejar de hacer algo es saludable, según manifestó, pero, hay gente que piensa tanto sobre un asunto que no pasa de allí, de pensar y entonces, nunca toma decisiones y es como barco sin timonel. Y lo que sucede es que ese tipo de persona está frenado por temores, falta de confianza. Y, entre los temores, aquél al fracaso es uno de los más peligrosos, dijo Alex Dey, quien recomienda ver el fracaso como experiencia y como una forma de aprender qué es lo que no funciona, cómo no debimos hacer algo.
IMPOSIBLE, NO, DIFICIL
Ser responsables, trabajar, esforzarse al máximo para lograr objetivos y aceptar los retos, para lograr cosas que a juicio de quienes no se atreven parecen imposibles, también fue asunto que trató en su conferencia Alex Dey, así como lo útil que resulta en el camino al éxito el practicar la belleza de la sencillez y el "seguir siendo niños", porque "los niños no tienen programaciones ni buenas ni malas y siempre tienen energía y entusiasmo". Dijo también que "a muchos se nos ha olvidado ser niños porque le tenemos miedo al ridículo".
ALEJARSE DE LA GENTE NEGATIVA
Evitar la gente negativa es otro de los consejos del motivador mexicano que tiene más de 10 años de dedicarse a persuadir gente sobre la importancia de hacer ajustes en sus vidas en diversos planos con miras a lograr bienestar general y proyectarlo a otros. La gente negativa, dijo, "te gasta sus energías, te roba tus sueños, te corta la cuerda". Y es que en la vida la envidia hace que muchos individuos actúen como aquellos cangrejos que arrastran consigo a aquél que está a punto de entrar/salir de una cubeta y lo halan y todos se caen y hay que empezar otra vez desde cero. Es decir, ni crecen, ni te dejan crecer. Ni hacen, ni dejan hacer.
En su intervención de más de tres horas en el Teatro Anayansi, Alex Dey el 14 de octubre dijo al público también que lograr metas en la vida depende de nuestra relación con Dios, con nosotros y los demás y en esto hay tres etapas: la búsqueda, la navegación y la transformación. Metamorfosis que ha de venir desde adentro para que sea auténtica y edificante.