L a adrenalina estuvo a su máxima potencia la noche del miércoles en el Teatro Balboa, con la primera gala del concurso intercolegial de baile “Muévelo”.
Después del “opening” a cargo de la Academia de Baile Complot, que causó emoción entre los presentes por la participación de Alexander Hughes, un pequeñín que -aunque no lo crean- tiene ocho años; el primer colegio en salir a la pista a demostrar su destreza fue el Instituto América, que dejó al jurado con ganas de más, debido a que a sus movimientos les faltó fuerza y coordinación.
Tampoco les fue bien a los integrantes del Colegio Episcopal San Cristóbal con el tropezón que tuvieron dos bailarines. Eso hizo que se desmoronara la coreografía, como dijo la jurado, Yael Bern: “Se friquearon”.
Para Moira, a las chicas del Instituto Fermín Naudeau les faltó fuerza en sus movimientos y, según ella, eso no fue lo que vio en las audiciones. Aunque Yael observó que las “pelas” tenían “buco feeling”.
Los primeros en romper el esquema de baile, incluyendo ritmos latinos en su coreografía, fueron los chiricanos del Colegio Félix Olivares, que lo hicieron muy bien, tanto así que transmitieron a quienes se encontraban en el Teatro lo que estaba pasando en la pista.
Los que sí no supieron aprovechar la utilería que llevaron al escenario fueron los chicos del Colegio La Salle, y esto se lo recalcó el director de teatro Edwin Cedeño, quien manifestó que cuando se incluye utilerías en una coreografía hay que darle el mayor uso posible y en el ritmo latino se quedaron cortos. Aunque a Yael le encantó lo que hicieron y les dijo: “Bien baila’o La Salle”.
Otro grupo que se lució en la pista de baile fue el de Bilingüe La Academia, haciendo una coreografía limpia y usando todo el escenario para sus movimientos, aunque deben tener cuidado con los movimientos que hacen con los pies. Fueron los primeros en llevarse un “Wa, wa” de Moira, y ocuparon la segunda posición en el ranquin muévelo.
Como en todo concurso, en Muévelo también hubo un espacio para resaltar detalles positivos. Y este fue para José Ábrego, de La Academia, quien además de ser buen alumno y tener habilidad en el baile, al salir del colegio tiene que ir a cuidar a su papá. A él le dieron una sorpresa, llevaron a su padre, José Luis, a que lo viera bailar, pues no había tenido la oportunidad de verlo en vivo, debido a que está postrado a una silla de ruedas.
Los que tuvieron una gran creatividad en su coreografía fueron los bailarines del Saint Marie y, además, tuvieron una buena coordinación en sus pasos y fueron los que se quedaron con el tercer lugar del ranquin de esta semana.
El Instituto Nacional también dio que hablar con su baile, e hicieron un buen trabajo con la utilería, pues en muchos casos usar sillas es muy peligroso, pero lo manejaron a la perfección.
Cuando se incluyen pasos con cargadas, se debe tener fuerza y precisamente esto fue lo que les faltó a los participantes del Instituto Moscote, que tampoco estuvieron coordinados.
Muchas veces, ser último tiene varias ventajas y esto lo aprovecharon los concursantes del Colegio San Judas Tadeo, que se robaron el segundo “Wa, wa” de la noche y ocuparon la primera posición del “ranking muévelo” con el puntaje más alto.
El público que se encontraba en el Teatro Balboa quedó satisfecho con lo que presenció y espera que las otras galas sean igual o mejor que la que vio el miércoles. Los que tienen que mejorar un poco más son los presentadores, Andrés Morales y Angie Cabrera. En este primer evento no se vieron muchas caras de la farándula, pero el que estuvo desde principio a fin gozando cada una de las presentaciones fue el reguesero Dj Black, quien expresó que como conocedor y bailador quedó a gusto con los chicos, aunque hubo algunos a los que les faltó más y el colegio que más llamó su atención fue el Instituto Nacional, que en un principio de la coreografía pensó que si ellos no utilizaban las sillas en toda la demostración de baile estarían fritos, pero lo dejaron impactado.