Que se les invada su espacio personal.
Los celos.
Hablar en código.
Sentimentalismo exagerado.
Las interminables compras.
Hablar sin parar.
Usar el sexo como un arma.
Criticar a otra mujer.
Actuar inocente, casta y pura.
Dicen que "para castigar a Narciso, Némesis, la diosa de la venganza, hizo que se apasionara de su propia imagen reflejada en una fuente. En una contemplación absorta, incapaz de apartarse de su imagen, acabó arrojándose a las aguas. En el sitio donde su cuerpo había caído, creció una hermosa flor, que hizo honor al nombre y la memoria de Narciso".
Narciso es el primo hermano del "YO" (Sí, yo en negritas y con mayúscula).
No formes parte de este círculo de mediocres que trata como objetos al resto o como personas de segunda.
Cuando tu ego reciba el duro golpe del rechazo aprenderás que el "yo" nunca podrá ser más grande que el nosotros.