Variedades

Lo que ms los incomoda de ellas

Si son adolescentes, ni se le ocurra cambiarle de lugar las cosas dizque para arreglrselas. En su desorden, saben donde tienen todo.


QUE coqueteen descaradamente con otro enfrente de ellos, que parezcan mamás recordándoles qué hacer y qué no hacer, que los celen sin motivo, que sean mangajas, que malgasten la plata o "sean codo", que les lleven la contraria con los hijos, son algunas de las cosas que más critican los hombres de las mujeres.
A Samuel Martínez, de 14 años lo saca de quicio que su mamá, lo trate como niñito frente a sus compañeros de la escuela. O que le muestre a sus amigas fotos de cuando él era bebé y donde aparece desnudo.
Las muy soñadoras, las pegajosas y las que se hacen ilusiones infundadas, no le hacen ninguna gracia a
Luciano Almanza, quien dice que "les das un beso y la pasan bien y ya cree que tienes que ponerle un anillo en el dedo anular".
También, "que hablen como cotorras", "que sean hipócritas, que critiquen a otras mujeres y después se estén besando y riendo como amigasas", "cuando andan con la regla son lunáticas", "se lo quieren pasar en las tiendas y se miden todo y no compran nada", "que vayan de compras y se demoren y no se deciden sobre lo que quieren", "que cuando van al mall tú quedes cargando los paquetes". Más rabia les da si no les compran nada a ellos.
Hay otros a los que no les gusta que cuando ellos dicen alguna mala palabra, cometen un error, maldicen, son groseros o rudos, les saquen la tabla de los diez Mandamientos.
"Ni que fuera un santo. Para perfecto Dios", nos dijo Abelardo Vélez Ríos.
Que ellas les anden restregando los defectos no le gusta a ninguno. Tampoco que les echen cuentos repetidos.
"A Maika le gusta hablar siempre de lo mismo, trae a la casa los problemas del trabajo, que si la Tía Lita, que la vez que pasó esto o lo otro".
A muchos les disgusta que vean novelas.
Otros hablan mal de las que tienen complejo de divas. ¿Será porque no les paran bola?
También los desespera el que ellas tienen una noción del tiempo, que a algunos hombres les revuelve la bilis.
"Dame cinco minutos más, mi amor", ya estoy casi lista, le dice Marisol a Roberto, quien mira el reloj una y otra vez. Hace veinte le dijo algo parecido.
En los cinco minutos que llevan juntos le sobran dedos de la mano las veces que ella no lo ha hecho esperar.
A Pedro le sucede algo parecido con Clara, quien le pide que pase a recogerla al trabajo, porque está terminando unos informes y va a salir tarde. Pero, lo hace esperar, cansado y hambriento como él está luego de un ajetreado día en el bufete. Cuando la llama al celular le responde: "sólo un minutito más cariño y estoy contigo".
Hablando de tiempo, las que dejan todo para última hora y andan en correderas los impacientan. Al igual que las que cuando ellos han cerrado la puerta recuerdan que se les olvidó apagar la estufa o se les quedó algo.
En el plano sexual, la mayoría le gusta que ella tenga iniciativa, pero, según dieron a entender varios, tampoco que ella siempre tome la batuta, pues les gusta sentir que "te enseñan algo nuevo, que se lucen, que son los maestros en la alcoba".
Hay otro tipo de mujeres o conductas de ellas que no les placen a los del sexo masculino. Les desagrada que los hagan ir al súper o la tienda todos los días porque siempre falta algo en casa y ellas no hacen una buena lista de una vez por todas.
Tampoco reciben el beneplácito de ellos las que "no dan ni dicen dónde hay", "que tú sabes que gustan de ti pero andan remilgosas", "la que te calientan y te dejan con las ganas"..
Y qué decir de "las que se pintan las uñas cuando están comiendo" (ese olor los marea), o las que "se maquillan en el carro", "son descuidadas o desaseadas", "malgastan el dinero", "hablan hasta por los codos", les da gana de ir al baño en lugares que no hay baño, "te celan hasta con tu sombra".
  • Todos les huyen a las perequeras, desaseadas y las que se lo pasan comparandolos con el ex.

  • Imperdonable es que te metan a la suegra en la casa. Peor que ésta se mude contigo. Así le pasó a Félix García.

  • "Que se pongan bravas cuando les criticas que otra vez cocinaron lo mismo. Una mujer debe saber por lo menos cocinar", opinó un señor de 67 años que no quiso decir su nombre.

  • Que no atiendan bien a los niños.

  • Si de mamá se trata, que los sobreprotejan, que anden adelantándose a los acontecimientos o que les estén diciendo qué hacer y qué no hacer pone de mal humor a algunos hijos.

  • Tampoco es bien visto por los hombres el que su mujer o pareja les ande revisando los pantalones y billeteras.

  • Las que hablan y hablan y no aterrizan los marean.


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293515
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América