Un hemograma es una prueba que provee variada y valiosa información a los médicos acerca del estado general de salud de una persona. El Dr. Heriberto Espino, Jefe de los Servicios del Banco de Sangre del Hospital Santo Tomás ilustra a los/las lectores de El Panamá América sobre la materia y aspectos generales de la hematología.
Tenemos entonces que, mediante un hemograma "se puede saber el nivel de hemoglobina, la cantidad de glóbulos blancos, la cantidad de plaquetas (las células de la coagulación)". Asimismo, "si hay una anemia puede orientar hacia cuál es la causa (falta de hierro, falta de fólicos o de Vitamina B-12)".
Otra información que proveyó sobre este tema el especialista es que cuando se hacen hemogramas en el Hospital Santo Tomás (institución que en su mayoría atiende a personas que pertenecen a la clase media pobre y pobre) y los resultados revelan que se padece anemia, en un alto porcentaje (40%) es de tipo nutricional y en el caso de las mujeres se debe a problemas menstruales (aumento del sangramiento).
De igual forma, siguió explicando el galeno, en un hemograma "también se puede observar si hay distintos tamaños de glóbulos rojos con el RDW", al igual que "podemos detectar si un paciente tiene anormalidad (en calidad y cantidad) en los glóbulos blancos o en las plaquetas".
Respecto a la importancia tanto de plaquetas como de glóbulos blancos, el Dr. Espino informó que "los glóbulos blancos participan en las reacciones de defensa contra las infecciones y las plaquetas pueden producir fenómenos hemorrágicos cuando están disminuidas o fenómenos trombóticos cuando están aumentadas".
También la hematología, precisó la fuente, es una especialidad que ve los problemas de glóbulos blancos como son las leucemias.
Así mismo, se ven los cuadros febriles prolongados y se hacen cultivos de la médula ósea.
También en hematología "se analiza la coagulación sanguínea en cuanto a plaquetas y a los factores que tienen que ver con coagulación. Los síntomas son: hematomas espontáneos, sangramientos por las encías, petequias (puntitos rojos) en la piel y a veces hemorragias por otros órganos o sistemas".
Para concluir, el especialista manifestó que hay que tratar, además, en la especialidad, ganglios linfáticos, secas en el cuello, axila y la ingle, "que pueden ser secundarias a procesos infecciosos de vecindad o deberse a enfermedades malignas (linfomas y tumores de otras estirpes. Las secas aparecen en 48 horas y desaparecen en tres meses y hay que vigilar su crecimiento".