En muchos de los cuadros de interiores de Vilhelm Hammershoi (1864-1916) aparece una mujer vestida de negro y casi siempre de espaldas, mostrándonos sólo la claridad de su nuca.
Es la mujer del artista, y en una de las pocas veces en que la vemos de frente, en un cuadro temprano, está como absorta, mientras es el propio pintor el que nos da la espalda sin que parezca establecerse comunicación alguna entre ambos.
"Vilhelm Hammershoi: la poesía del silencio" es el título perfectamente apropiado que ha dado la Royal Academy of Arts londinense a la exposición dedicada a este extraordinario pintor danés, que podrá visitarse del 28 de junio al 7 de septiembre en esa galería de la calle de Piccadilly.
Hammershoi no formó parte de ningún grupo, supo siempre mantener su independencia y produjo una obra imposible de encasillar, cuya autenticidad sólo comenzamos a apreciar , tras unos años en los que el artista cayó en el olvido.