Con más de 50 creadores presentando sus nuevas colecciones para la temporada primavera-verano de 2009, Londres inauguró el domingo su Semana de la Moda, que podría quedar opacada por las amenazas de Nueva York de "robarle días" y el debate sobre la extrema delgadez de las modelos.
La semana londinense, que se abrió con los desfiles de Paul Costelloe, Caroline Charles y el francés Charles Anastase, entre otros, se halla inmersa en una controversia con Nueva York, que anunció en días pasados su intención de retrasar su evento, poniendo en ebullición el mundo de la moda.
Aunque aún no se sabe cuál será el destino de este importante evento, unos 5.000 compradores, periodistas, modelos y celebridades se han dado cita en Londres para asistir a la serie de desfiles, que se celebran hasta mañana en varios lugares de la capital británica, incluyendo la ópera de Covent Garden, teatros y salones.
El primer desfile fue el del diseñador irlandés Paul Costelloe, que tuvo lugar en una gran carpa blanca, levantada en los jardines del Museo de Historia Natural, sede de la semana londinense.