Los accidentes raras veces suceden por casualidad y muchos pueden ser prevenidos. Las lesiones accidentales son más graves en las personas de edad avanzada. Por lo tanto, es especialmente importante que las personas mayores presten atención especial a la seguridad.
Las personas mayores están predispuestas a accidentes por varias razones. Los problemas con la vista o el oído pueden disminuir la atención a peligros que pueden presentarse. La artritis, las enfermedades neurológicas, problemas de coordinación y de equilibrio pueden volver inestables a las personas mayores.
Varios medicamentos y enfermedades, el alcohol y preocupación con problemas personales pueden producir soñolencia o distracción. Frecuentemente los accidentes son el resultado de la depresión mental o de un estado físico deficiente.
Cuando ocurren accidentes, las personas de edad son especialmente vulnerables y sufren lesiones graves que por lo general se curan lentamente. Generalmente con los años los huesos en las mujeres se tornan débiles y quebradizos. Esto hace que pequeñas caídas resulten en una cadera rota.
Se pueden prevenir muchos accidentes manteniendo el cuerpo y la mente en buena salud y manteniendo buenos hábitos de seguridad. Por ejemplo, en los ancianos la causa principal de lesiones fatales son las caídas. Una iluminación apropiada puede prevenir estas caídas. Usted debe hacer lo siguiente:
Ilumine todas las escaleras e instale interruptor, o llave de luz, a ambos extremos. Instale luces de noche o coloque al lado de la cama interruptor eléctrico de control remoto.
Asegúrese que ambos lados de la escalera tengan barandas fuertes. Asegúrese de que las alfombras en las escaleras estén clavadas y sean de fibras antirresbaladizas.
No use alfombras sueltas que puedan resbalarse. Arregle los muebles y los objetos para que no sean obstáculos.
Use barras de seguridad en las paredes del baño y esterillas antirresbaladizas en el piso de la bañadera.
Mantenga en buenas condiciones las escaleras y pasillos. Buenas costumbres personales en cuanto a la salud son importantes para prevenir caídas. Como las personas mayores tienden a desmayarse o marearse si se paran demasiado rápido, los expertos recomiendan que los ancianos que estén sentados o acostados se levanten lentamente.
Estas tendencias y los efectos de los medicamentos con drogas aumentan el peligro de caídas en las personas mayores.
Las quemaduras son especialmente incapacitantes porque las personas de edad se recuperan de estas lesiones muy lentamente.
Nunca fume en la cama o cuando se siente soñoliento. Cuando cocina no use ropa muy suelta que pueda arder rápidamente. Las batas de baño y camisas de dormir se encienden rápidamente.
Ajuste los termostatos de los calentadores de agua o las llaves de modo que el agua no queme la piel.
Planee qué salida de emergencia debe usarse en caso de fuego. Muchas personas mayores quedan atrapadas detrás de las puertas cerradas que son difíciles de abrir en casos de emergencias. Es mejor instalar una buena cerradura de puerta que se pueda abrir de adentro rápidamente, en vez de usar muchas cerraduras baratas.
Los accidentes de automóviles son la causa principal de muertes accidentales en las personas de 65-74 años de edad y la causa número dos para las personas de edad avanzada en general. La habilidad de manejar puede ser limitada por cambios relacionados con la edad, tales como una mayor sensibilidad al resplandor, una menor adaptación a la obscuridad, una menor coordinación física y reacciones más lentas. Estos cambios pueden compensarse manejando menos millas menos veces y más despacio, no manejando de noche, ni durante las horas de más congestión en las carreteras o durante el invierno.
Si usted usa transporte público debe: Mantenerse alerta y asegurarse cuando el omnibus está parándose o dando una vuelta.
Cuidarse si el pavimento está resbaladizo y ante otros peligros al entrar y salir del vehículo.
Tener su pasaje listo para evitar perder el equilibrio al buscarlo a tientas en sus bolsillos o en su bolsa.
No llevar demasiados paquetes y dejar una mano libre para agarrar las barandas. Dejarse tiempo suficiente para cruzar las calles, especialmente durante mal tiempo.
Por la noche vestirse con ropa de colores claros o fosforecentes y lleve una linterna eléctrica.
(Fuente: Asociación Nacional Pro Personas Mayores. National Association for Hispanic Elderly, Los Angeles, CA).