CUANDO Dani Kuznieky escribió las primeras letras de su segundo libro, era uno de los funcionarios más importantes del engranaje estatal: contralor general de la República.
Este cargo lo mantenía en múltiples compromisos, pero el creía que un buen profesional tiene que ser integral.
"Eso demuestra a la ciudadanía, en el caso mío, que se puede cultivar sanamente una inclinación como esta y llevar con éxito una función que entraña mucha responsabilidad", dijo.
Para lograrlo tuvo que conectarse con el mundo de los niños, por ejemplo, hablaba con sus hijos (De 11, 9 y 5 años).
El primer paso de escritor de cuentos para niños le despertó hace unos tres años. Leía autores de esta rama para ver la estructura y la forma y qué podía utilizar para las historias que se le ocurrían, todas con enseñanzas para pequeños.
Kuzniecky cree que éste es el principio normal para que cualquier persona escriba, tanto para niños como para adultos. Éste es un proceso muy extenso.
El escritor comparte que este tipo de escritura requiere de mucho cuidado, desde el punto de vista del contenido, de la ilustración y otros detalles que hacen que, a pesar de ser obras relativamente cortas, sí hay que cuidar que el material sea el adecuado.
Con el libro de cuentos "Miguelito el bombero" el autor se convierte en el primer panameño en publicar en el sello editorial Alfaguara Infantil.
"Considero que este hecho es un punto muy importante para la promoción de la lectura en los niños", señaló.
"Para poder escribir para ellos (los niños) hay que tener la sensibilidad, y esto no lo tienen todas las personas", agrega el autor.
Para él en la sociedad mundial, es mucho más difícil corregir a un adulto que educar a un niño.
"La educación que se ha transmitido a los pequeños ha sido por medio de cuentos muy tradicionales que dividen lo bueno y lo malo y al final, sí termina bien, gana el bueno", puntualiza.
Agregó que de igual forma, existen tantas formas en que se puede hacer entender a los niños el mensaje que se quiere transmitir, por medio de los cuentos.
"Un esfuerzo que seguramente yo y otros autores han querido imprimirle a esto", recalcó.
Al lector infantil hay que comunicarle de forma animada, para que pueda conectarse emocionalmente, con las cosas, explicó Kuzniecky.
El primer cuento que escribió Kuzniecky narra la relación de una niña, Juanita, con un árbol. Con este buscaba crear un vínculo emocional con los seres vivos, para que los niños los cuiden. "Lo que le exigimos muchas veces a los niños es lo que los padres queremos que ellos sean, y no lo que ellos quieren ser", dijo.
Kuzniecky señala que hay que poner a los niños en contacto con el mundo, para que ellos establezcan una relación de cariño con las plantas.
"Miguelito el bombero" fue diseñado para permitirle a los niños soñar y hacerles ver que las cosas sí son posibles.
Miguelito es un personaje que sueña desde muy pequeño en ayudar a los demás, siendo bombero.
Este personaje del cuento se viste como cualquier niño del barrio, tiene la camisa por fuera y un cordón suelto; creo que eso nos pasa a muchos cuando somos niños, dijo el autor.
La obra tiene un costo de cinco balboas, además tiene productos promocionales como caramelos y suéteres.
Este libro está dirigido para niños desde los seis años.
Los cuentos de Kuzniecky
La vocación de escritor de Kuzniecky no es nueva. Le vino mientras ejercía el cargo de Contralor de la República.