Al pintor Mayo Hassán, quien dictó el curso de pintura a 32 estudiantes, repetir esta experiencia, año tras año, le es muy placentero. Asistieron niños de entre 6 a 14 años y el grupo resultó muy bueno en calidad de trabajo y disciplina. Hay niños muy talentosos. Y esto no tiene que ver con la edad. ¿Ejemplo? Kevin Gómez, de 6 años, que tiene madera de artista.
La de Marco Gómez y Elidenis de Gómez, fue una decisión inteligente. Este verano sus hijos asistieron a los cursos de fotografía y pintura, que dicta la Fundación San Felipe Fue así como Kevin Gómez, Yaison y Andrés junto a otros niños del barrio de San Felipe plasmaron en el papel obras de arte y tomaron fotos que son exhibidas en los murales de la ONG, desde la semana pasada en que recibieron sus certificados de culminación de cursos.
Carlos Herrera (11 años): Cursa el sexto grado de la Escuela Simón Bolívar. "Me siento muy contento. Es fabuloso. Me enseñan a pintar, otras cosas útiles en la vida y nos prestan mucha atención".
Samuel Delgado (10 años): "Me pareció muy bueno y aprendí muchas cosas interesantes".
María Gabriela Delgado (11 años): "Es muy divertido pintar y compartir con otros niños. Es el segundo año que participo".
Francisco Bech, responsable del curso de fotografía apela a empresarios y la comunidad en general, para que apadrinen a estos niños y puedan continuar practicando la fotografía. Es la segunda vez que dicta el curso. "Enseñar a adolescentes es bastante difícil. Pero sé entenderme con ellos y hablar el lenguaje de ellos, que es lo importante"
No se trata sólo de tomar fotografías, les habla sobre la vida diaria, la importancia de estudiar y del ahorro, para salir de donde están. Ayudarles a tomar conciencia de todo ello es muy importante para él, pues "mi padre vino de Cataluña, era muy pobre, vivió en este barrio, salió de aquí".