Por primera vez desde 1914, la ciencia ha identificado una nueva familia de insectos, gracias a un ejemplar atrapado en un trozo de ámbar procedente del Mar Báltico, que data de hace 45 millones de años.
Se trata de un insecto de dos centímetros de largo, conocido por el nombre de Mantophasmatodea, y cuyo aspecto es un cruce entre una mantis religiosa y un insecto palo. De alimentación carnívora, se cree que consumía fundamentalmente otros animales de su especie.
De alimentación carnívora. Elementos vivos de esta especie se encuentran todavía en las montañas de Brandberg en Namibia. Los expertos creen que podrían ser los últimos testigos vivos de un tiempo en que África y América formaban parte de la misma masa continental.
Los científicos que clasificaron al Mantophasmatodea calificaron el descubrimiento de hito muy importante para conocer el pasado natural de nuestro planeta.
"Este hallazgo es comparable a encontrar un mastodonte o un tigre diente de sable. Nos dice que algunos lugares de la tierra han actuado como pequeños depósitos protectores, conservando detalles de la vida en la tierra hace millones de años", dijo el investigador Piotr Naskreki. El espécimen se encuentra en el Museo de Historia Natural de Londres.