El padre Ricardo Reyes puede hablar con propiedad. Explica cómo nació su libro "Me dejé deducir, Viaje hacia la reconciliación", cuya gala será mañana en la feria del libro.
Dice: "Nació del deseo de transmitir la belleza de lo que es el encuentro con Dios. El título es una citación del profeta Jeremías, que hablando de su relación con Dios, dice 'me sedujiste, Señor, y yo me dejé seducir'. Es ciertamente el fruto de una búsqueda personal, pero a la vez es una invitación a que todos nos dejemos seducir por Dios, ya que es en el encuentro con el Señor que el hombre se realiza".

Materialismo vs. espiritualidad es otro punto sobre el que nos habló. Planteó que "para las personas, en un mundo extremadamente materialista, se hace siempre más difícil todo aquello que toca la esfera espiritual de la persona. Recibimos constantemente una invitación a buscar la felicidad a través de aquello que perciben nuestros sentidos ?dinero, éxito, fama, estima? pero la realidad nos muestra que nada de estas cosas llenan el vacío existencial del hombre, ni resuelven el problema fundamental del hombre que es la muerte".
Pero ¿cómo propiciar esa introspección que lleve a aceptar que hay vacíos, involución social y urge abrazar la fe, para evitar la extinción de la especie?

"Te diría que es muy difícil o imposible para el hombre llegar a una introspección que le conduzca a aceptar sus faltas y vacíos, pero ello sí es posible para Dios. Dios es un Padre y como tal busca seducir a sus hijos y mostrarles su potencia y su amor a través de hechos concretos de la historia. Dios, con cada uno hace una historia diferente y, aunque es muy fácil que nos distraigamos, a cada uno nos llega un momento para detenernos. El punto está solo si en ese momento tenemos la capacidad de abrirnos a un horizonte nuevo".
A la pregunta: ¿Qué papel juega la familia para encarrilar a los jóvenes y hacerles recuperar la confianza en los adultos y en la fe en Dios? Respondió: "La familia es fundamental en este proceso. Te cuento una anécdota. Le hablaba a un grupo de niños de 7 u 8 años sobre el amor de Dios y uno de los niños alzando la voz me dijo: 'Eso no es verdad'. Entonces le pregunté por qué decía que no era verdad el amor de Dios, y él me dijo: 'Si mis papás se odian, no puede existir ese amor del que hablas'. Ves, este niño dijo una verdad profunda. Aun siendo pequeño, su vida empezaba con una desilusión, con una herida, que luego para ser sanada se requerirá mucho tiempo y amor, y sobre todo que pueda encontrar personas auténticas que le transmitan ese amor y le hagan recuperar esa fe. Hoy en día tenemos la gracia de tener un Papa como Francisco que vive auténticamente la fe y que nos sostiene y nos abre a una esperanza nueva".
Nos habló de sus planes literarios. En un librito que saldrá en 2016 explica "el sacramento del perdón, con motivo del Año Santo Jubilar que ha decretado el papa Francisco a partir del 8 de diciembre de este año. Por otro lado, estoy trabajando en otro libro sobre el sacramento del matrimonio".
Nació el escritor
- "Comencé a escribir casi sin darme cuenta. Hago todas las semanas catequesis en la parroquia y las personas me pedían que les dejara material escrito, así que, poco a poco, comencé a retomar muchas ideas y a ponerlas en orden, en forma de libro. Digamos que me dejo llevar por lo que el Señor me va poniendo por delante, por las necesidades que tienen las personas y por las puertas que se me van abriendo".