“Uno de los temas que surgen a lo largo del tiempo es la falta de evaluación a los maestros. Y tiene cierta belleza muy predecible. Significa que no se identifican las mejores prácticas ni se encuentran aquellos que no entran dentro de la profesión. Y en los últimos años, han presionado para que no cambien en ese sentido. La película lo muestra muy directamente. Uno de los sindicatos de maestros tiene algunos programas piloto para evaluar a los profesores. En el Estado de Colorado implementaron una ley donde exigen ciertas evaluaciones a los maestros y quienes no resultan ser efectivos pierden ciertos beneficios. Nuestra fundación genera fondos para esos cambios, aprovechando la tecnología”.
¿Más allá del cine, personalmente piensa expandir el mensaje de la película a las bibliotecas y las computadoras? “No estoy tan seguro. Me parece bien que las bibliotecas tengan computadoras y en ese sentido tuvimos éxito”.