¿A cuánto asciende la fortuna de los duques de Cambridge? Es la pregunta del millón y la respuesta se eleva a siete cifras.
Dependiendo de la fuente de información, más o menos oficial, oscila entre seis, siete u ocho millones de euros. Pero para lo que la mayoría de los mortales es una enorme cantidad de dinero, para los miembros más ricos de la familia real inglesa puede considerarse si se quiere hasta irrisoria. El príncipe William tiene solo unos “milloncitos” de euros en comparación con los más de 600 millones de la reina Isabel o con el vasto patrimonio del príncipe de Gales.

Sus bienes personales proceden de las herencias de su madre y su bisabuela paterna. El duque de Cambridge heredó en su trigésimo cumpleaños un número importante de millones de su madre, la fallecida princesa Diana, alrededor de una docena, que generan cerca de los 200,000 euros en ingresos por año. A esta fortuna se suma la que había recibido a la muerte de la reina madre.
El príncipe Harry salió beneficiado en aquel reparto, ya que la bisabuela de los jóvenes consideró que el príncipe William tendría menos necesidad económica como futuro rey que su hermano. El duque es por tanto un poco menos rico que Harry, quien el próximo 15 de septiembre, coincidiendo con su 30 cumpleaños, recibirá también su parte de la herencia de la princesa Diana: unos doce millones de euros.

La ventaja económica del cuarto en la línea al trono británico cesará cuando Carlos ascienda al trono. Llegado ese día los ingresos del ducado de Cornualles, que el príncipe de Gales ha disfrutado durante más de sesenta años como eterno heredero al trono, pasarán automáticamente a William junto al título de príncipe de Gales. Los ingresos anuales suben un pico: veinticinco millones de euros.
Pero aquí no ha acabado todo: la duquesa también tiene derecho a una tercera parte de los activos de los Middleton por valor de decenas de millones de euros. Afortunados ellos, aunque no tanto como los Windsor más ricos.

Por otro lado, el duque de Edimburgo tiene cientos de miles de euros. El esposo de la reina Isabel heredó de sus padres, Andrés de Grecia y Dinamarca y Alicia de Battenberg, mesas, algunas joyas y plata, pero tiene ingresos cómodos.