Cuando llega la hora de enfrentar a los hijos a la noticia de un divorcio, los padres se preocupan a menudo acerca del efecto que esto ocasionará en la vida de sus hijos. Algunos padres se sienten tan heridos y abrumados por el divorcio que buscan la ayuda y el consuelo de sus hijos. Los hijos no pueden entender el divorcio y los padres deben explicarles lo que está pasando, cómo se afectan y cuál será su suerte.
Los niños pueden creer que son la causa del conflicto entre sus padres. Muchos niños tratan de hacerse responsables de reconciliar a sus padres y muchas veces se sacrifican a sí mismos en el proceso. La pérdida traumática de uno o de ambos padres debido al divorcio pueden hacerlos vulnerables a enfermedades físicas y mentales.
Los padres deben percatarse de las señales de estrés persistentes en sus hijos. Estas señales pueden incluir la falta de interés en la escuela, por los amigos o aun a entretenerse. Otros indicios son el dormir muy poco o demasiado y ser rebeldes y argumentativos con los familiares.
Los niños han de saber que su mamá o papá seguirá siéndolo inclusive si el matrimonio se termina y los padres no viven juntos. Las disputas prolongadas acerca de la custodia de los hijos o el presionar a los niños para que se pongan de parte del papá o de la mamá les puede acrecentar el daño que les hace el divorcio.
Bien lo dijo el Dr. Adriano Delgado, "cuando uno toma licor el hígado se concentra casi 100% a eliminar ese veneno y la grasa y el azúcar pueden aumentarse". Añade que por eso es que cuando se tienen problemas con el hígado (como diabetes o exceso de grasa), debe evitarse ingerir bebidas alcohólicas.
Así que, por un lado, recuerde que más son los daños que los beneficios que el alcohol brinda a su organismo. Y, en cuanto a esos dulces terroncitos blancos, la próxima vez que vaya a comprar un producto lea en el envase el contenido de azúcar y tenga presente que cada día más personas entran al grupo de pacientes con diabetes, con problemas de sobrepeso y de obesidad, con enfermedades cardiovasculares; las amputaciones de miembros inferiores, los problemas renales y la discapacidad por las patologías antes mencionadas también están a la orden del día. Entonces, ponga en la lista negra a este binomio.