Si no confías en nadie que no te sea familiar es porque no tienes confianza en ti mismo cuando andas en terrenos desconocidos, estima el autor.
Algunos de los comportamientos más despreciables de que se tenga conocimiento tuvieron como pretexto la obediencia a órdenes superiores. Los nazis ejecutaron a seis millones de judíos porque lo mandaba la Ley. Tu destino será una vida de servidumbre emocional si tienes que atacar normas. Nuestra cultura nos enseña que es malo desobedecer. Es importante determinar por ti mismo cuáles son las normas que funcionan y cuáles pueden romperse sin perjudicar a los demás. El rebelarse por rebelarse no produce beneficios pero son muchas recompensas que se derivan de ser tu propia persona, tú mismo.
Albert Schweitzer, otro hombre del renacimiento, dijo una vez: "Nada de lo humano me es extraño". Puedes mirarte a ti mismo con ojos nuevos y abrirte a nuevas experiencias que nunca llegaste a pensar que podrían estar dentro de tus posibilidades como ser humano.
El abrirte a nuevos horizontes implica abandonar la noción de que es mejor tolerar lo que nos es familiar que trabajar para cambiarlo.