Investigadores de Estados Unidos y México acaban de hacer un hallazgo que confirma con pruebas físicas y de manera científica lo que los libros de historia han enseñado en relación con la llegada de los primeros esclavos al continente americano.
La conclusión del estudio, realizado por un equipo de arqueólogos encabezado por T. Douglas Price, de la Universidad de Wisconsin, estableció que efectivamente los primeros africanos que arribaron a Mesoamérica nacieron y pasaron sus primeros años de vida en África Occidental.
La investigación se realizó a partir del hallazgo hecho por un grupo de arqueólogos de la Universidad Autónoma de Yucatán, de unas 147 fosas en lo que fue el cementerio de una antigua iglesia, ubicada a unos pocos metros de donde se encuentra la actual Catedral de Campeche.
En dichas fosas, los arqueólogos encontraron los restos de por lo menos 180 osamentas de personas, en su mayoría, muy jóvenes.
La edad promedio se ubica entre los 14 y los 25 años.
Cuatro de estas osamentas mostraron lo que los expertos llaman "proporciones isotópicas" muy altas de un químico, el estroncio 87
86, en el esmalte del primer molar de cada uno, lo que permitió establecer con asombrosa precisión su área de nacimiento.
"Este hallazgo es un llamado de atención, porque hasta ahora no se ha prestado el debido interés al rescate, excavación y análisis de restos humanos coloniales", dijo Tiesler.