Soledad, falta de comunicación, inseguridad, confusión y falta de modelos que emular- a lo que se suma el bombardeo de violencia imperante- son algunos rasgos que hacen que una buena parte de la juventud de hoy esté desorientada, se muestre rebelde y carezca de una sólida escala de valores.
En conversación con la Dra. Enriqueta Davis Villalba, socióloga y catedrática universitaria, expresó su preocupación por el hecho de que la gente adulta confunde disciplina con castigo y se abstiene de protestar ante las injusticias sociales, responsabilidad que asume la juventud en forma violenta, sin guía y a veces equivocada bajo el liderazgo de personas que saben que tratan con chicos/as llenos/as de energías, motivos y confundidos/as pero deseosos/as de comunicarse y ser objeto de atención.
"Estamos viviendo en una sociedad muy violenta. Hay violencia en las calles, en el transporte, en los hogares, en la televisión. Los chicos también se sienten violentos e incómodos por la situación económica de la familia y por la inseguridad social.
No pueden encontrar las explicaciones para las cosas que ocurren. Lo que ven y escuchan todos los días en las noticias son cosas terribles", planteó la entrevistada. Comentó además que: "No hay espacios para los muchachos, como parques y campos de juegos. Los que hay se los apropian los adultos los fines de semana y después que juegan se emborrachan. Los chicos sólo tienen a su alcance la TV y ésta también es violenta".
JUVENTUD SOLITARIA
"Los muchachos están cada vez más solos". Expresó que estudios e investigaciones suyas sobre la materia la han llevado a la conclusión de que el panameño es un ser terriblemente solitario. "Hay muy poca comunicación con los hijos. Al llegar al hogar no hay el saludo: ¿cómo te fue? ¿tuviste alguna dificultad?".
Por otra parte, la relación de los hijos/as con los padres se caracteriza por una rebeldía muy natural que, según psicólogos y otros estudiosos de la conducta humana, se manifiesta hacia todo lo que implique imposición, autoridad, reglas, porque no hay guía, hay muy pocas gratificaciones: sólo regaños y castigos.
La Dra. Villalba planteó que "los adultos lo que quieren es tener a un niño que no dé ningún tipo de problemas". Sin embargo, siguió explicando que los jóvenes están confusos puesto que no entienden por qué los adultos tienen tan elevadas expectativas de ellos. Ven que los adultos se equivocan (sus padres, maestros, las autoridades), confunden la disciplina con el castigo, no les dan buenos ejemplos y no respetan las reglas sociales.
Para nuestros jóvenes no ven una orientación desde donde puedan canalizar sus inquietudes, manifestó la socióloga. Agregó que quienes los oyen son otros chicos de su misma edad y que en su mayoría están desorientados como ellos y quienes también están en busca de modelos, de guías. Hizo un recorderis a la sociedad que los jóvenes deben ser ayudados porque representan el futuro de la patria y la humanidad.
COMUNICACION LA MEJOR HERRAMIENTA
La socióloga explicó que mucha gente piensa que esto de la comunicación, que indudablemente es una necesidad apremiante, algo muy importante para la juventud, es como si fuera una receta mágica que todo el mundo la da y nadie sabe cómo se prepara. Pero que pudiera tener ingredientes como amor, tolerancia y respeto. Pero, no se trata sólo de eso.
Ella, finalmente, expresó su convicción en cuanto a que "los chicos no son los que tienen que tender los puentes hacia los adultos. Son los adultos los que tienen que tratar de romper esa barrera generacional y tratar de quitar el estribillo famoso de que: "todo tiempo pasado fue mejor".
Siempre ha habido rebeldía, los jóvenes han hecho cosas que a los adultos no les han gustado, como lo fueron en el tiempo de los "hippies", analizó la fuente. Y expresó su parecer de que todo mundo tiene que vivir su época, los jóvenes como jóvenes, los adultos como adultos. Y es deber de los adultos ser guías y modelos dignos de ser imitados por niños y jóvenes.