De bote en bote o sencillamente repleto, así lució el espacioso Teatro Anayansi de Atlapa, la noche del jueves, cuando encontrar vacía una de las dos mil 700 butacas del lugar, resultó infructuoso. Hacía mucho que el Anayansi no se llenaba así. Lucía impresionante.
"Evoloción", como le llamaron al "show" de Samy y Sandra, fue un espectáculo "tipiquero" sin precedentes en materia de logística, iluminación, escenografía y dotación musical, aspecto éste que mostró grandes variantes en cuanto a músicos extras: un bajista, dos tecladistas, tres coristas profesionales, un guitarrista más, un percusionista y un baterista, además de diferentes coreografías de distintas academias de baile. Allí estaban Samy y Sandra, respaldados por toda una "big band".
Samy salió normalmente con uno de los nueve acordeones que usó esa noche. Sandra, sin embargo, entró "como por arte de magia". Y es que mientras corría de fondo el tema "Yo no creo en brujería", un mago abría una enorme caja de donde salió la rítmica cantante, arrancando aplausos ensordecedores.
El espectáculo, con la energía desbordante de un público compenetrado, que cantaba, bailaba y agitaba sus brazos al ritmo de cada canción, se prestó para que Samy y Sandra grabaran su primer disco en vivo y un video.
Como su nombre lo dice "Evolución", sirvió para que el dúo navegara durante más de dos horas, haciendo un recorrido por sus diez discos compactos grabados, para terminar en sus "hits" más recientes. Al fondo, una pantalla gigante permitía seguir de cerca los movimientos de los artistas. No faltaron temas como "Patrón de dos amores", "La querida", "Desahogo", "Amor azul" y "Tiempo para empezar" (en la voz de Samy, quien también aprovechó para menear sus caderas, lo que fue premiado con aplausos). Mientras Samy demostró sus condiciones físicas haciendo "ranitas" al ritmo de su acordeón, Sandra se enfrascó en un "mano a mano" de fuertes movimientos de caderas, con un video en el que aparecía ella misma y de manera sincronizada, Sandra en el video le daba paso y competía con Sandra en escena. "Casi me gana", dijo la cantante luego de dar su último caderazo y una vez más fue premiada con aplausos. Al final, todos le cantaron el feliz cumpleaños a Sandra, quien ajustó un año más el día anterior (10 de abril).
Miles de burb0ujas inundaron el teatro, mientras el público dejó sus butacas para brincar al ritmo de "Sin parche pega"o" y "Oiga el viejo pa" jodé" . El dúo se despidió con "Gallina fina", pero a petición de "otra", volvió con "Dale donde más le duela".
La producción musical estuvo a cargo de Walter Smith y Cristhian García, mientras que la producción artística recayó sobre Aristides Burgos, Tony Ochoa y Haydeé Tuñón.