CIENTÍFICOS mexicanos desentrañarán los secretos que encierra el cadáver momificado de una niña de año y medio que vivió hace 2, 300 años, bautizada como "Pepita", informaron fuentes oficiales.
La arqueóloga del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y responsable del proyecto, Elizabeth Mejía, explicó que una vez que se tengan las conclusiones de diversos estudios, se convocarán a los 34 especialistas participantes en el proyecto.
En un comunicado del INAH se señala que "Pepita", encontrada en noviembre del 2002 en una cueva frente a la zona arqueológica de Toluquilla, en el céntrico estado de Querétaro, podría aportar datos sobre asentamientos, prácticas funerarias tempranas y la manufactura de elementos hechos con objetos orgánicos domesticados de esa zona.
"Pepita se encontró en 2002 en un cerro frente a Toluquilla. Esto nos ayuda a entender la región, ampliarnos fuera del sitio y ver qué pasa en los cerros vecinos, por eso se ve enriquecida" señaló la especialista.
La experta dijo que con el análisis de una fragmento de piel y una muestra de tejido textil se pudo determinar la edad de "Pepita", de unos 320 años antes de nuestra era, dato que tiene un 95 por ciento de fiabilidad.
Precisó que este hallazgo modificó completamente los datos que se tenían respecto al asentamiento en la Sierra Gorda de Querétaro.
Mejía dijo que se propondrá al INAH publicar las conclusiones del grupo de expertos que participaron en este proyecto y que dará muchas respuestas para que sean conocidas por la comunidad científica y la opinión pública mundial.
"Pepita" ha sido objeto de muchos análisis de ADN, todos ellos hasta la fecha fallidos. Los expertos indican que ha sido difícil analizar a una niña tan pequeña y antigua debido a las dificultades para que se conserven intactas las cadenas del código genético.
Los secretos de una momia de 2, 300 años
Con un fragmento de piel y una muestra de tejido textil se pudo determinar la edad de la momia.