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Los superdotados


La ayuda será más eficaz, mientras más temprano sea detectada la precocidad. Después de los años ochenta, dejó de considerarse esta condición solamente como un don, y se le empezó a tratar como un handicap. En efecto, es una forma de inadaptación, que hace que el índice de fracasos escolares en estos niños sea alto, a pesar de tener una gran capacidad para realizar estudios superiores. La búsqueda de soluciones a estos problemas ha dado buenos resultados en los numerosos congresos internacionales celebrados con especialistas, llegándose a crear asociaciones privadas para brindar la ayuda necesaria tanto a estos niños, como a sus familias y educadores.
Aprenden a leer rápidamente y casi sin ayuda. Su curiosidad es insaciable, son tremendamente observadores, con una gran facilidad para los números, tienen un vocabulario muy rico y generalmente son niños introvertidos. No se deben frenar con el pretexto de que no tienen edad suficiente, pero hay que estimularlos adecuadamente, respetando sus necesidades.
Si sospecha que un niño es superdotado, debe llevarlo pronto a una asociación especialista. Ellos le aconsejarán y le pondrán en contacto con algún psicólogo que le pueda hacer los tests oportunamente para medirle El Cuociente Intelectual (C.I.), que es el nivel de inteligencia de una persona y se mide según la siguiente fórmula:
Se considera que una persona es superdotada cuando su C.I. es superior a 130. Algunas veces el C.I. puede dar valores muy diferentes según el tipo de test empleado, llevando a desviaciones típicas respecto a la media de la población.
Es primordial saber interpretar estos análisis. Con frecuencia, los niños no rinden todo lo que son capaces en el momento de hacer las pruebas, tal vez por estrés, desconcierto ante preguntas que le resultan demasiado simples o angustia por la rapidez requerida para determinados apartados. Además, los tests para determinar el C.I. no son homogéneos. Pueden mostrar que ciertas capacidades extraordinarias no están siendo utilizadas frente a otras menos importantes, por lo que es necesario que el especialista observe con atención para obtener información complementaria sobre la personalidad del niño.
Algunas veces en las escuelas deciden adelantar de curso a los niños superdotados. Los especialistas no se ponen de acuerdo sobre la conveniencia de esta práctica; en lo que casi todos están de acuerdo es en que no deben ir a escuelas especiales, donde se les reúne para darles una educación especial, ya que perder el contacto con escolares de inteligencia normal dificultaría su integración social.
Sin embargo, debemos tener bien claro que un alto C.I. no asegura el éxito escolar. En el caso de estos niños, cuando el aprendizaje no es el adecuado, pueden darse bajos resultados, desmotivaciones y alteraciones de comportamiento.
Existen diferentes formas de precocidad; algunos niños superan brillantemente todas las actividades que emprenden, mientras que otros las superan muy por debajo de la media. Ciertas dificultades anexas se suman a las propias de cada situación, como el bloqueo del lenguaje escrito, problemas de sociabilidad, temperamento impulsivo, hiperactividad y otros. Si la precocidad no es detectada a tiempo, y no se actúa en concordancia, estos niños corren el peligro de sufrir verdaderas inhibiciones intelectuales, que posteriormente se traducirán en fracasos escolares.
La ayuda básica para los superdotados debe ser de tipo médico, dándoles seguimiento por parte de un psicólogo en coordinación con el colegio y con los padres, y pedagógico, aplicando una pedagogía diversificada, enriqueciéndola con actividades extracurriculares.
Pero sobre todo, igual que en todas las facetas de la vida del ser humano, rodearlo de amor y comprensión, para que sienta que aunque pueda ser diferente en algunas cosas, es amado y tratado igual que los demás, lo que le dará la seguridad, tan necesaria en esa etapa de sus vidas.


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127072
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América