Variedades

Los temores, el enemigo que te traiciona y te controla

“TOC, TOC”, en su 2.ª temporada en La Quadra, porque el público manda.


Rosalina Orocú Mojica (rosalina.orocu@epasa.com) / PANAMA AMERICA

FICHA TÉCNICA

  • Director general: Edwin Cedeño.
  • Asistente del director: Thyrza M. Guerrero M.
  • Escenografía: Ricardo Dormoi/Rafa Navarro.
  • Vestuario: ART Producciones.
  • Diseño de luces: Eric De León.
  • Diseño de sonido: Ricardo Dormoi.
  • Coach en psicología: Dra. Mae Díaz.
  • Operador de luces y audio: José María Torrijos Legazpi.
  • Maquillaje: Richard Ávila y Dannys Contreras.

Fred, Camilo, Blanca, María, Lili y Pep son personas comunes y corrientes cuya vida, sin embargo, no es “normal”, porque tienen problemas neurológicos que no pueden disimular.

Los seis tienen algo en común. Cada uno padece de un diferente Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC).

Es recurrente, inconsciente, repetitivo.

Hasta podría catalogarse de abrumador.

 

Esto, de por sí, no es nada para celebrarlo, porque su TOC les hace pasar cada mal rato. Pero lo sobrellevan.

No es asunto de fuerza de voluntad. Aunque no quisieran comportarse como lo hacen, está fuera de su control impedir que el TOC les haga pasar momentos engorrosos.

No pueden deshacerse de él. Los acompaña a todas horas. Todos los días. En todos los escenarios. Toda la vida.

Tampoco los TOC de los de “TOC, TOC” son para sentirse culpables. Aunque a veces les dé vergüenza y casi siempre los ponga en evidencia.

En “TOC, TOC”, estos personajes tienen que dejar de lado la incomodidad que pudiera causarles compartir su TOC. Aunque, repetimos, un TOC no se puede esconder tan fácilmente.

Menos aún podrían pretender Fred, Camilo, Blanca, María, Lili y Pep que nadie se percate de su TOC . Cómo no fijarse en Fred, quien tiene el Síndrome de Tourette (actos reflejos acompañados de expresiones obscenas que “dispara” a diestra y siniestra frente al que sea) o en Camilo (cuya manía consiste en calcularlo y sumarlo todo.

Blanca tampoco puede ocultar su TOC. Tiene nosofobia. Ella anda con la psicosis de que en todos lados hay batallones de gérmenes y vive lavándose las manos por temor a contraer un virus, enfermarse y morir y ni toca a nadie ni deja que nadie la toque .

El de María, la verificadora, la hace vivir angustiada, en la incertidumbre de si cerró la puerta, la llave del gas, apagó la luz...

Y qué decir de Lili, quien teme morir si no repite dos veces todo lo que dice.

El pobre Pep, por su parte, tiene el TOC del orden y la simetría. Nadie lo hace pisar las líneas.

Por el inesperado retraso del médico, se ven en la necesidad de interactuar en el consultorio más de lo que se hubiesen podido imaginar. Para “matar el tiempo” y reducir la ansiedad, juegan monopolio. ¡Qué locura!

Bendito retraso. Empieza la terapia de risa.

 

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834866
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América