Incendio, Panamá, 1944, su segundo libro, es un solo poema en tres tiempos. Es la alegoría de un incendio, una tragedia embellecida por imágenes poéticas, que muestran un creador de grandes recursos y aguda imaginación, conocedor de técnicas y formas. El primer tiempo es "la voz del pánico", el comienzo de la tragedia, plasmado en una sucesión de imágenes que contienen todo el dramatismo del hecho: "Sirenas sin gemido ni palabras / -mudo canto que sólo la muerte- / clavaron agonías en la noche. / -Callado jeroglífico del grito / que no partió los sueños / ni saturó de alarma las tinieblas! / -Que voz estrangulada podía ser más certera / que una mano de luz pintando el cielo / y adelantado el alba".
"La voz de la agonía", el segundo tiempo, es un dramático clamar a Dios: "Dame, Señor, tu gracia y tus pulmones / para amarrar el aire con mis venas! / Señor, ya que lo quieres, recibe este holocausto / de pena, grito y llanto! / Navegando en el humo van a ti nuestras almas!".
El poema termina en un tercer tiempo, "La voz de la plegaria": "Que demasiado tarde se han abierto / los ríos de la alborada! / Que musical torrente ha penetrado / por todas las heridas! / Que suave y retardada esta caricia / del agua redentora! Ya para qué tanta agua? Señor, detén el agua".
Con Incendio inaugura Sinán una nueva etapa en su evolución poética. De un lenguaje simplificado, con el que busca lo ingenuo, el juego y el humor, pasa a un lenguaje complejo y alegórico, rico en metáforas de gran efecto dramático.
Weir, acostumbrado a trabajar con megaestrellas (recordar a Harrison Ford en Testigo en Peligro y La costa de Mosquitos; Mel Gibson con El año en que vivimos peligrosamente y Gallipolli; Gerard Depardieu para Greencard o Robin Williams en La sociedad de los poetas muertos), ofrece por más de dos horas entretenimiento en su más pura dimensión y una lección de historia sobre cómo la vida en el mar deja de tener "glamour". Por cierto, la película fue nominada a 10 Oscar y en ella está un hobbit (Billy Boyd) encarnando a uno de los destacados miembros de la tripulación (4.4)
Título del filme: Alguien tiene que ceder
Y le pusimos: Juntos, 110 años de amor
Director: Nancy Meyers
Elenco: Diane Keaton, Jack Nicholson, Keanu Reeves y Amanda Peet
Harry Sanborn es un solterón de 63 años, propietario de una productora de discos de hip - hop, que le encanta amar a mujeres entre sus veintes y treintas, pero prefiere dormir solo. Un de su conquistas lo invita a su casita de playa, porque su mamá no estará. Sorpresa, la mama sí estaba y resulta ser una talentosa escritora de teatro que a sus cincuenta y resto se da por vencida en el amor y se convierte en una cínica divorciada. La relación entre Harry y la escritora toma más relevancia cuando al viejo le da un patatús y la escritora queda de enfermera y palaff, el amor enciende la llama.
Palabras más, palabras menos, Nancy Meyers se anota otro tanto luego de "Lo que ellas quieren", esta vez abordando las relaciones sentimentales de hombres de la era del Viagra y mujeres que en la plenitud de su climaterio encuentran calor en los brazos del amor.
Keaton logra una caracterización que le valió una nominación más al Oscar; Nicholson, agradable como siempre, pero la verdadera estrella en este filme es el ambiente afrancesado complementado por las oportunas salidas hilarantes de un guión que no es exigente y logra su cometido. (3.7)
Título del filme: Leones de segunda mano
Y le pusimos: Los abuelos maravilla
Director: Tim McCanlies
Elenco: Robert Duvall, Haley Joel Osment, Kyra Sedgwick y Michael Caine
Mae (Kyra Sedgwick) deja a su hijo Walter (Haley Joel Osment) con sus dos tíos, Garth (Michael Caine) y Hub (Robert Duvall). Ella espera que el chico haga buena amistad con sus ancianos parientes, porque ellos guardan una asombrosa fortuna. La dupla geriátrica vive en una vieja cabaña, aunque ellos en sí son tan legendarios como todas las historias que cuentan, así que el chico empieza a desarrollar una relación muy especial con estos personajes y lo que en apariencia es una comedia dramática de corte melosón, se convierte en una agradable experiencia, gracias al trabajo del formidable elenco.
Se trata del segundo trabajo del creador del animado "El Gigante de Hierro", Tim McCanlies, quien entrega una tragicomedia con buena narrativa y mucha energía por parte de sus protagonistas. "Leones de segunda mano" es una película familiar que debe ser vista sin mayores expectativas, sólo con la intención de pasar dos horas entretenidas. (3.8)