Cuando Julia Roberts pise la alfombra roja el 25 de marzo para asistir a la 73a edición de los Oscar, todas las cámaras y los ojos del público estarán fijados en el vestido de la favorita para alzarse con la estatuilla de mejor actriz.
Los modelos de las candidatas, presentadoras y otras ilustres invitadas constituyen uno de los secretos mejor guardados de Hollywood hasta que se apean de la limusina, y a menudo también un tremendo dolor de cabeza para ellas.
"Las estrellas están bajo mucha presión, porque esas fotos en la alfombra roja van a durar toda la vida, especialmente si ganan", explicó la directora de moda de los Oscar, Patty Fox". Muchas han dicho que es más importante que elegir su vestido de novia".
Un desfile organizado en la sede de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas anticipó los estilos que pueden esperarse en lo que se ha convertido en la pasarela más famosa del mundo y en un escaparate excepcional para los diseñadores.
Vestidos sencillos y sugerentes, pegados al cuerpo, de tubo o con espaldas descubiertas, con discretas transparencias o con pedrerías, y en tonos vivos, como el rojo, deberían predominar en una edición donde la tendencia es claramente el color.