La película trata sobre jubilados, pero es moderna. Con Karl Urban tenemos una de las luchas más duras que tuve en mi vida. Estuvo muy bien planeada en una mezcla de artes marciales y literalmente nos tiramos por todos lados. Quiero decir que más allá de ser una historia con gente retirada, hacemos cosas bastante sensuales, románticas y graciosas.
La historia se inicia cuando un vecino de barrio de clase media algo antisocial, Frank (Bruce Willis) está interesando en una telefonista llamada Sarah, encargada de pagarle mensualmente el cheque de su jubilación, aunque jamás se vieron cara a cara.
Pero una noche, un equipo de asesinos intentan matarlo y descubrimos que el aparentemente tímido Frank es en realidad un ex agente de la CIA que se ha convertido en el objetivo a eliminar de la misma agencia. Para saber por qué están detrás de él, Frank secuestra a Sarah para protegerla y reúne a antiguos compañeros de misiones.