La cantante y actriz habla de sus problemas con la anorexia y la bulimia en una entrevista que será televisada mañana, según People en español.
Demi Lovato comenzó a sentirse incómoda con su cuerpo con tan solo tres años de edad, situación que originó una serie de problemas emocionales por los que hace dos años estuvo internada en un centro de rehabilitación. Uno de los agravantes en el proceso fueron las burlas de las que fue motivo en la escuela.
“Fui intimidada y me llamaron gorda y me dijeron cosas horribles. La única manera en que conseguí salir de todo eso fue dejando la escuela. Llamé a mi mamá llorando y le dije 'tienes que buscarme’. Tengo que salir de aquí, no puedo soportarlo más”, dice Lovato como parte de una entrevista con la periodista Katie Couric, la cual será emitida en el talk show Katie (ABC).
La cantante y actriz ofrece declaraciones reveladoras sobre las situaciones que manejó a raíz de su problema, como el momento en que golpeó a uno de los miembros de su equipo de trabajo.
“Me sentía muy mal, yo no estaba realmente en control de mis emociones en ese momento, estaba fuera de control. No hay excusa para eso, pero definitivamente mostré a todos que necesitaba obtener ayuda y creo que dos días más tarde entré a un programa de rehabilitación”, explica.
Y si difícil era su problema, la alternativa de recibir ayuda no fue menos fácil. “El tratamiento fue muy difícil al principio, recuerdo haber estado caminando por allí diciendo: ‘Estoy en la cárcel’. Ellos necesitaban tener reglas estrictas con el fin de que yo entendiera lo enferma que estaba”, asegura.