La falta de glándulas sebáceas, el contacto frecuente con el agua, los detergentes y la falta de hidratación, aunados al envejecimiento natural, afectan mucho la piel de tus manos.
Para lucir unas manos de princesa pon en práctica estos consejos.
Cuando hagas trabajos rudos, protégelas con guantes.
Evita tocar directamente productos químicos, como los de limpieza del hogar.
Después de hacer cualquier actividad, no olvides lavarlas.
Luego de tener contacto con el agua, aplícales un suave masaje con una crema hidratante que combata la piel áspera.
Antes de dormir hidrátalas, y si puedes, déjate toda la noche unos guantes de algodón. Al otro día las sentirás súper tersas.
Para retirar sus células muertas, una vez a la semana aplícales una mascarilla para manos.