Variedades

Lula al descubierto


Sin duda, una de las caras más famosas de Telemetro Canal 13, aunque quizás no muy recordada por su lindo rostro, sino por sus enormes pechos, Dalys López, o “Lula”, como mejor se le conoce, es también una figura muy controversial.
Adorada por los caballeros por su imagen sensual y muy atrevida, desde hace mucho tiempo es el blanco de las críticas por parte del género femenino, que se cuestiona el por qué de su vestuario tan atrevido, que precisamente enfatiza la cirugía estética practicada en sus senos.
Con más de dos años como conductora del programa “Sabor Latino”, fue “Miss Hawaii & Tropic” en 1998. Hoy Lula tiene 25 años, en los cuales asegura que no se arrepiente de nada.
Muchos recordarán cuando durante la última visita del grupo argentino “La mosca” a Panamá, Guillermo Novellis, líder de la agrupación, invitó a Lula a subir al escenario para cantar y bailar con él el tema, “Te quiero comer la boca”. La canción resultó tan pegajosa que Novellis terminó besándola en pleno escenario, frente a un numeroso público.
Ante ese “nefasto” recuerdo, Lula López confesó a El Panamá América que cuando está en algún lugar y escucha una canción de ese grupo, “le da un estrés”, además de asegurar que ese día quisiera borrarlo de su vida; no obstante, advierte que de ese incidente le quedó una enseñanza y una moraleja: la próxima vez no se deja. Y es que hay que tener cuidado porque esta linda chica practica karate desde los trece años, y en enero próximo será cinturón negro.
Sí. A mí me gusta todo lo que es diferente, a mí no me gusta lo común, me encantan las cosas diferentes.

Me gusta ser yo misma, sé que vivimos en una sociedad y hay que cumplir reglas y normas y todo lo demás... Hay gente que deja de vivir su vida como piensa por el qué dirán... Yo sigo un lema: “Vivir, dejar vivir y seguir viviendo”.

Yo considero que si de repente me quiero poner una camisa “turn on neck”, me la pongo porque me gusta, no me la pongo para llamar la atención, ni para que la gente me mire, sencillamente me gusta ser yo misma... Si es escotado o es atrevido, yo no me meto con la gente y no me gusta que se metan conmigo, pero tampoco me afecta... Me siento cómoda con lo que me pongo.

 
Al principio sí me afectaba y me sentía traumada y deprimida, pensaba que por qué se tienen que meter conmigo si no me meto con nadie, pero si la gente es feliz así... en realidad me da lástima la gente que vive su vida viendo qué es lo que hacen las otras personas para criticar. Eso se llama inseguridad y yo soy una persona muy segura de mí misma, no critico, jamás hablo mal de nadie y si lo hacen de mí, me alegro que dediquen su tiempo y su energía en hablar de mí.
Mi principal virtud es que cuando me entrego a algo, a mi trabajo o a lo que sea, doy siempre el 150% de mí, siempre en todo.

(Entre risas) No sé... (Después de pensar mucho) Mis dientes.

Hace como cuatro años.

 
(Riendo) Era planísima... Bueno tampoco era tan plana, pero...

Como 32 copa A.

Copa D.
Sí. No me arrepiento de nada de lo que he hecho en mi vida. Tanto las cosas buenas como malas me han traído enseñanzas.

 
No. Sencillamente quedé con la idea después del concurso, incluso hay gente que cree que antes del concurso ya me había operado, pero fue después... Después del concurso me decidí.

Fue una cuestión estética. Así como hay gente que se pinta el cabello o se deja el bigote, a mí me pareció estético.

(Muerta de risa) La mayoría de las mujeres en este país se las han puesto... Además hay que ver que la televisión aumenta como diez tallas, porque no es tanto.

 
Te cuento que éste es mi color natural, me cansé de los tintes y sólo me lo dejé crecer.

Sí. Si de repente quiero cortarme el pelo cortito, me lo corto. Soy bien impredecible, no le tengo miedo a los cambios.

La mirada, la sonrisa y una buena nariz.
Yo escogería al feo así de rapidito... Yo he pasado por varios patanes, yo no puedo soportar a alguien patán... No me importa si es feo o bonito, sólo que me quiera y la pasemos bien.
(Con picardía) Físicamente, Eduardo Verástegui... ¡Wao!
Franco de Vita y Ricardo Arjona.
Que son muy gente, no se sienten estrellas, sino que son de los más normales en su forma de tratar a los demás... ¡Son lo máximo!
Sí, pero me guardo el nombre para evitar problemas... Pero de que me han tocado, me han tocado.
No, todavía no ha pasado.
(Interrumpiendo la pregunta con una exclamación de asombro) Esa fue horrible, fue como un dilema moral... Disculpa, pero no sé ‘qué carajo’ me pasó... Yo me subí a bailar de lo más normal porque eso a mí no me importa, pero de repente él vino y me besó... Yo de ‘pendeja’ en vez de empujarlo o hacer algo, para no hacerle un desplante y no quedar como ridícula... No sé, fueron tantas cosas que pasaron por mi cabeza en ese momentito tan chiquitito que cuando terminé de pensar, ya había pasado la cosa... Pero, como te dije, no me arrepiento de nada de lo que hago porque todas esas cosas me ayudan a reflexionar.
Le meto un “garnatón” delante de todo el mundo, y no me interesa si quedo como ridícula o que me creo lo que sea porque sé que no es así... Por quedar bien, lo que hice fue que me la #$$%&&... (Terminó diciendo entre risas).
¡Ay! Me afectó horrible, horrible... Fue lo peor que me ha pasado en mi vida, yo creo... Más que todo el tiempo la gente habla cosas de mí que no son, porque no me conocen... Me encanta mi trabajo, pero es lo malo de la televisión porque la gente cree que te conoce, y no te conocen.


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126303
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América