La cantante Madonna y el cineasta Guy Ritchie se divorciaron, ayer, viernes (21), en una audiencia rápida prevista para ser realizada en la corte familiar de Londres. Las partes fueron convocadas a las 10 de la mañana, para un proceso de 'divorcio rápido', según informa los principales medios ingleses.
La pareja llegó a un acuerdo financiero mediante el cual la cantante mantiene la totalidad de su fortuna, estimada en unos US$450 millones, a pesar de que Ritchie, según las leyes inglesas, podría haber exigido ser beneficiado con hasta un 50% de las ganancias que Madonna haya percibido durante los ocho años que duró su matrimonio.
El cineasta se ha conformado con su propio dinero (su caudal se avalúa en poco menos de un 10% del de la cantante).
El acuerdo de divorcio se centró en la custodia de sus hijos en común, Rocco, de 8 años, y el adoptado, David Banda, de tres años, que compartirán su tiempo entre Nueva York, donde residirá la cantante, y Londres, donde vive Ritchie.
Lourdes, la hija de Madonna con el preparador físico cubano Carlos León, permanecerá en la casa de la cantante en Nueva York, rompiendo los lazos que había establecido con el cineasta, a quien desde pequeña lo vio como a un padre y quien está sumida en una gran depresión a causa de la separación de los que siempre ha visto como sus padres.
El acuerdo de divorcio ha sido alcanzado por la pareja con la ayuda de dos de las abogadas especializadas más prestigiosas de Londres: Fiona Shackelton y Lady Helen Ward.
Por el momento, la cantante ha seguido con su gira y se ha presentado en varias actividades. Esta semana asistió al cóctel privado que organizó Gucci en su tienda de la 5ª Avenida de Nueva York para recaudar fondos para la Campaña Anual a beneficio de UNICEF, que este año tiene como imagen a la cantante Rihanna. Allí la chica material lució radiante con un vestido verde.
También se supo que Madonna aceptó ser la nueva imagen de la reconocida marca Louis Vuitton.