La princesa Magdalena de Suecia y su novio, el empresario estadounidense Chris O´Neill, afianzan paso a paso su relación de pareja. Los enamorados fueron vistos cuando acudían a un concierto en honor a Amadeus Mozart, en Salzburgo.
Bajo un paraguas, ella ofreció una imagen cálida y deslumbrante en una jornada en la que el clima no acompañó.
Magdalena, siempre bella, lució un vestido azul con fruncido y broche bajo el pecho, cubrehombros en tono verdoso. Fue, sin duda, el astro rey que iluminó un día teñido por la lluvia.