El verano es sinónimo de diversión para todos los miembros de la familia, en especial para los pequeños de la casa, ya que disfrutan de diferentes actividades al aire libre: playa, montañas o piscina. Sin embargo, estos momentos de ocio se ven empañados por males que hacen frecuentes las visitas al pediatría.
A los virus les encanta el calor y producen infecciones características del verano que coincide con las vacaciones escolares, señaló el médico general, Favio González. Estos males incluyen enfermedades gastrointestinales, respiratorias y de la piel.
El exceso de exposición al sol, el cloro de las piscinas, comidas que pueden estar mal preparadas y diversas actividades al aire libre son algunos de los detonantes de estas enfermedades, señaló la pediatra Susana Campo.
Algunos de los males que se pueden presentar:
Dolencias estomacales
Los más frecuentes son las intoxicaciones alimentarias que suelen ocurrir gracias a las bacterias o virus, por comidas en mal estado o exceso de éstas. Por esta razón, deben ingerir alimentos frescos, aconsejó.
Infecciones respiratorias
Se deben más que nada a los cambios de temperatura y las más frecuentes son la otitis, faringitis y bronquitis. Evite entrar a lugares fríos si se ha expuesto a un ambiente cálido, o a la inversa, si ha estado en un área caliente evite entrar a un lugar frío de manera brusca.
Daños en la piel
En este renglón lo más frecuente son las quemaduras del sol, ya que algunos padres no toman precauciones a la hora de exponer a sus hijos frente a este astro. Los pequeños juegan por largas horas al Sol sin la aplicación de productos dermatológicos protectores.
Los insectos hacen estragos
Producen enrojecimiento y picor intenso. Frente a esta situación lave bien el área afectada con agua y jabón, y si es posible póngale hielo por unos minutos para bajar la inflamación. Estas recomendaciones son más que nada en los casos de picaduras de abejas o avispas. Claro está en que si los malestares continúan es mejor llevarlo al médico, advirtió González.
Para recordar
En esta época seca debe tener una correcta hidratación y alimentación, a parte de evitar la exposición solar, reiteraron los consultados.
Tanto los chicos como los adultos deben beber suficiente agua aunque no tengan sed y no estén expuestos al Sol; no deben saltarse las comidas y deben ser alimentos saludables; y no estar al Sol entre las 10:00 a.m. y 4:00 p.m. y si lo van hacer "utilicen el protector solar adecuado".
Para el verano la supervisión y atención de parte de los padres son primordiales para evitar un mal rato que interrumpa sus días de esparcimiento.