Al poner su vida en manos de Dios, él ha tomado control de todo, incluyendo su embarazo y el nacimiento de su pequeña Sofía, quien ha llegado para acompañar su vida y complementar el amor de la vida en familia, señala con amplia sonrisa la presentadora de televisión Jessica Chávez.
Al celebrar su primer Día de la Madre, con la experiencia personal vivida desde hace ocho meses, asegura que siempre lo vio como una decisión que exige compromiso, entrega y responsabilidad.
Nacida en España y criada desde los cinco años en Chitré, se convirtió en madre a los cinco años de casada, aunque a los tres años buscó embarazarse, pero en ocho meses no lo logró.
Al iniciar su programa de televisión, donde presenta proyectos residenciales y complementos para amoblarlos y decorarlos, le dijeron que tratara de no tener embarazo tan pronto, porque no era conveniente empezando el programa.
“La bendición nos llegó sin buscarla a los siete meses de tener el programa al aire, y de verdad fue una sorpresa”.
Esta fue una confirmación de que todo es en el tiempo de Dios.
Cuenta que su periodo menstrual siempre fue muy puntual, pero un mes no llegó y se preocupó. Decidió ir directamente al médico para que le practicaran una prueba segura, que resultó positiva, y todavía se sonroja al recordar el momento que hasta hoy le resulta indescriptible.
“Me sentí asustada, porque no sabía si estaba preparada para ser madre. Con ganas de llorar y al mismo tiempo emocionada. Lo primero que hice fue enviarle un mensaje a mi esposo, que estaba de viaje, para darle la noticia. Fue así como empezaron los planes para recibirla”, recuerda Jessica, embelesada por Sofía.