Mientras está lista la mansión en Bel Air de Kim Kardashian y Kanye West, la pareja ha estado viviendo en otros lugares, como la casa de "mami", Kris Jenner. Pero mientras se acerca la fecha en que les entreguen su nuevo "nidito de amor", los famosos ya buscan con qué amueblar el interior.
El diario The Sun reporta que Kanye ordenó cuatro inodoros bañados en oro, cada uno valuado en más de 750,000 dólares. ¡Como para tener el baño más chic del vecindario!
Además, quedó encantado con unas camas de un hotel, cuyo costo era de $175,000. Compró seis.
Por si fuera poco, se dijo que Kim quería un nuevo refrigerador que tuviera incrustaciones de cristales de Swarovski. Este se los dejaban en "oferta": 325,000 dólares.
Sin embargo, el sitio Gossip Cop insiste en que estos gastos "de rutina" de Kim y Kanye son completamente falsos, y que en realidad no han comprado nada todavía para su hogar.
“Ellos esperan que el interior de la casa cueste el doble que la propia vivienda. Se están gastando más de un millón de dólares solo en el sistema de seguridad”, informó una fuente cercana a The Sun .
Aunque, mientras se llevaba a cabo la reforma, la pareja había decidido vivir en la propiedad de la familia Kardashian, recientemente alquiló una casa para poder estar los dos solos junto a su hija hasta que concluyan las obras de su mansión.
“Kim y Kanye finalmente decidieron mudarse a una mansión de forma temporal y abandonar la casa de la familia Kardashian. Se mudarán en las próximas dos semanas. La casa tiene 743 metros cuadrados y ofrece una completa privacidad, algo que le preocupaba mucho a Kanye. Ellos esperan ansiosos que les entreguen su hogar y vivir en familia”, agregó la fuente.