Puede ser sumamente difícil mantener patrones nutricionales saludables y perder peso mientras come fuera de casa. Y es que comer fuera de casa ya no es un lujo, sino una necesidad real. Ya sea por razones de trabajo o por su estilo de vida, hoy muchas personas comen regularmente unas 4 a 5 comidas fuera de casa por semana. Comen en restaurantes, fondas, kioscos, y de personas que venden comida de manera informal. Es mucho más fácil y práctico (y en ocasiones hasta más económico) comer fuera de casa que trasladarse hasta nuestros hogares para cocinar por varias horas para disfrutar una comida hogareña. En este artículo explicaré por qué es tan difícil mantener una nutrición balanceada y perder peso cuando come a menudo fuera de casa. También les presentaré algunas estrategias que le aseguro ayudarán a hacer de su alimentación fuera de casa una experiencia más nutritiva.
¿Por qué es tan difícil mantener una alimentación balanceada comiendo frecuentemente fuera de casa? Porque cuando comemos en restaurantes...
1. El tamaño de las porciones que comemos es mucho mayor, y en algunos restaurantes de comida rápida por unos cuantos centavos más podemos "super agrandar" la comida.
2. El contenido de sal, grasa y calorías es superior al contenido de la comida en casa.
3. Se nos ofrecen bufete a precios muy accesibles. En dichos bufetes tendemos a regresar varias veces a servirnos más.
4. Se nos ofrece automáticamente una canasta de pan y mantequilla o aceite, aún antes de ordenar la comida.
5. Comúnmente la comida acompaña una ocasión social, por lo que no prestamos completa atención a lo que comemos. Por ejemplo: en un almuerzo de negocios, estamos concentrados en la negociación, y en el cliente, y menos atentos al contenido calórico de lo que nos llevamos a la boca.
El almacenaje también se puede hacerse por menos tiempo. Un año tiene un costo de B/. 950.00 y 10 años por B/. 1,465.00.
"Mientras uno no tiene problemas de salud con un hijo, esto no le parece importante", destacó miss Duddley. Para ella, esta es una fuente de esperanza, una ventana de apertura con la que se le dice a un hijo que no se trata de una herencia de un bien material, sino que le servirá para la salud. "Un regalo que uno no está acostumbrado a recibir siempre", dijo.
Y es que para miss Duddey esta es la oportunidad que tienen muchas madres de no ver sufrir a sus hijos y finalmente perderlos por una cruel enfermedad. Una oportunidad que ella misma no pudo tener, razón que la motivó a que más panameñas conozcan del programa "Cordón de Vida - Panamá".
"Yo que no tuve es oportunidad, por qué negársela a otra persona. Uno realmente no trabaja para uno, esa es una manera egoísta que no le veo futuro. Pero trabajar para alguien, con alguien para ayudarle, ese es el futuro, por eso es que lo hago", manifestó.