NK: “No es algo que pueda decir de nosotras (risas). No, no, bromeo, especialmente con este grupo. Es interesante porque siempre nos preguntan sobre nuestro ego y es algo que dejamos de lado cuando trabajamos; porque si amas lo que haces, siempre vas a estar contento de tener a tu alrededor otras personas que también aman lo que hacen. Lo mismo pasa con Penélope. Y la primera vez que yo llegué a los ensayos vi a Kate bailando, como una tormenta. No podía creerlo.
La mayor sorpresa justamente resultó ser Kate Hudson, porque crearon el personaje, especialmente para ella. No figuraba en el musical de Broadway ¿Cómo lo logró? KH: “En mi caso, yo solo quería cantar para Rob Marshall. Fue lo primero que buscaba, por eso insistí tanto. Quería al menos probar con una sola nota, para ver si al menos lo convencía. Pero también soy una persona muy espontánea y cuando acepto una película, trato de no analizar demasiado”.