Mil quinientos clasificaron en Panamá, pero sólo tres llegaron a los 12 aspirantes al premio más importante en América Latina.
Manuel Araúz y Anne Lorain Lanier son dos estrellas, que al igual que Margarita, merecen todo el reconocimiento del país. Estos chicos se fajaron como los grandes y aún fuera del concurso pidieron apoyo para la santeña.
La primera en abandonar la competición fue Anne Loraine, quien fue recibida como toda una estrella. En ese momento, la chica dijo "un panameño estará en los dos últimos de Latin American Idol, llegaremos", refiriéndose a sus compañeros.
De inmediato, la chica empezó a forjar su carrera. Partió de inmediato a México, donde se le abrieron varias puertas para sus estudios y trabajo, pero por su contrato con Sony tuvo que regresar y viajar a Argentina para la final del concurso.
Aunque la pérdida de Anne le dolió al país, la de Manuel Araúz fue más emotiva. El chico se había colocado en los cinco últimos del concurso y en casi un hermano para Margarita.
Pero como no podían quedar los dos, Araúz, se despidió de su compañera y le hizo prometer que debía llegar a la final.
De regreso en Panamá, el grupo de apoyo del artista se pasó al bando de Margarita, y la apoyaron 100%.
Anoche Panamá salió ganador, quedó con tres ídolos, artistas que sólo les falta una empujadita para emprender una carrera internacional y con la ayuda del país lo van a lograr.