Jennifer López quedó muda y llorando de la emoción con la última gran demostración de amor de su marido, Marc Anthony.
El cantante sorprendió a su mujer con una elegante fiesta en The Edison Ballroom de Nueva York para celebrar su cumpleaños número 40. Hasta allí llegaron buena parte de la familia y amigos de Jennifer, entre los que estaba Liza Minnelli y Ricky Martín, gran amigo de la pareja.
La actriz no pudo contener las lágrimas al llegar al lugar de la celebración y ver que habían personalizado incluso la entrada. Como si fuera un letrero de Broadway, los ojos de Jennifer López aparecían en el lateral de un cartel gigante, que anunciaba 'Una noche para Lola'.
Totalmente emocionada, se abrazó a su marido y padre de sus gemelos en agradecimiento por haberle regalado una velada inolvidable.