Algunos de los protagonistas de las noches de diversión, son los cócteles, aquellas mezclas de dos o más bebidas, las cuales se combinan para producir un sabor diferente a las originales.
Para que un cóctel merezca el nombre de tal, no solamente debe constituir una combinación bien hecha de bebidas, sino también se toma en cuenta su presentación, sabor y olor. Ha de satisfacer al paladar y al espíritu para el que ha sido creado.
La creatividad y destreza de quien lo prepare y el conocimiento que se tenga con respecto a los licores, ayudarán al momento de arriesgarse a preparar nuevas combinaciones. Mezcle con hielo y listo.