Cientos de daneses se congregaron ayer en la plaza del palacio de Amalienborg (Copenhague), como es tradición, para homenajear a la reina Margarita por su 72 cumpleaños, que coincidió además con un día de sol.
Muy sonriente y contenta estaba Margarita, la cual estuvo acompañada por todos los miembros de la familia real, resto de la familia real, incluyendo a los príncipes herederos, Federico y Mary, a los príncipes Joaquín y Marie, y a sus ocho nietos.
Sin embargo, la reina Margarita cedió gran parte de su protagonismo a sus nietos, que posaron de una manera muy simpática. Así, el príncipe Christian, la princesa Isabella y los mellizos Vicent y Josephine acapararon la atención de los fotógrafos con sus divertidas ocurrencias.
El hijo mayor de los príncipes Federico y Mary de Dinamarca se comportó como un perfecto hermano mayor y estuvo muy pendiente, en todo momento, del pequeño Vicent, siempre en brazos de su padre.
El niño protagonizó un momento muy gracioso cuando quiso cambiar los brazos de su padre por los de su abuelo, el príncipe Henrik, lo que provocó las risas de ambos.
Por su parte, Isabella, convertida en toda una señorita, no se separó del lado de su madre, la princesa Mary, que una vez más estaba radiante. En brazos sostenía a Josephine, que curiosa no dejaba de señalar todo lo que ocurría en la plaza del palacio.