A pesar de ser madre de cuatro hijos y de tener una apretada agenda en su papel de princesa, Mary de Dinamarca quiso involucrarse con una de las causas que más atención reclama estos días y acudió personalmente a uno de los lugares del mundo que más ayuda necesita.
La esposa del heredero danés viajó el fin de semana al Cuerno de África para atraer la atención sobre la hambruna que atraviesan países como Somalia o Etiopía.
Concienciada con una de las mayores crisis humanitarias que la sequía ha provocado en esta zona del continente, la princesa viajó hasta allí acompañada por el ministro de Cooperación danés, Søren Pind y comprobaron de primera mano, la eficacia de varios programas de ayuda que Dinamarca ha puesto en marcha en esta zona castigada de África.
Mary visitó un campo de refugiados, donde la población le contó los problemas a los que se enfrentan y examinó los proyectos de cooperación apoyados por el Gobierno danés en la zona. "Ha sido una experiencia dura, pero al mismo tiempo de esperanza, porque hay que recordar que los que han llegado al campamento reciben la ayuda que necesitan", dijo.