Datitos
- El diseño y manejo de luces está a cargo de Carlos Alfredo López.
- Eric Gómez Clément es responsable del diseño de sonido.
- Las coreografías son de Jesús Jaén Montenegro, mientras que diseñó el vestuario Laura Choy.
- Áurea Horta ha actuado en más de 70 obras en más de tres décadas de trayectoria teatral. Ha producido más de 40 obras. La próxima donde la pueden ver será “Las mujeres son una vaina, parte 2 (Ladies night), dirigida por Félix Gómez, del 9 de octubre al 30 de noviembre en el ABA.
Más detalles
- 10 actores, actrices, más dos muñecos de trapo (Lalo y Lolo) los harán reír como no tienen idea en este montaje de ABA Producciones Artísticas (Áurea Horta), cuyo libreto escribió Juan Manuel Ferrer.
- 14 funciones semanales. De lunes a viernes, a las 6:00 y 8:00 p.m. Los sábados, a las 5:00 y 9:00 p.m. y los domingos a las 4:00, 6:00 y 8:00 p.m.
En esta pieza teatral, el presidente aprendió a las malas que ser figura pública es una gran responsabilidad. No es un juego.
De eso se encargaron cuatro lindas mujeres - Celi, Vicky Altamirano De La Guardia, María Auxiliadora y Vanessa (de noche, pues de día era Brígido), provenientes de distintas clases sociales a las que la vida colocó en un mismo escenario: la casa de masajes “Copacabana”.

Todo ocurre en un país latinoamericano imaginario -si hay similitudes con uno o más, no les quede duda, “es mera coincidencia”- con violencia rampante, donde la corrupción es el pan de cada día, los políticos tienen en común el desmedido afán de hacerse ricos de la noche a la mañana sacrificando al pueblo, se practica el amiguismo, nepotismo y juega vivo, hay brechas sociales abismales (pocos tienen mucho y muchos tienen poco), hay abuso de poder, las leyes son pisoteadas...
Corrupción, erotismo y una sacadera de trapos sucios y confesiones se suceden a medida que la trama se desarrolla.

Huele a podrido. ¿Se reventó una cañería de aguas sucias? ¡No!
Se destapó la Caja de Pandora.

Pareciera como si se hubiesen abierto puertas de mundos y submundos: país, instituciones, comunidad, medios de comunicación, hogar.
Hasta el público participa, ayudando al mandatario y colaboradores a hacer una radiografía del país y los principales problemas que lo aquejan. No es que él no lo supiera.
Es que estaba adormecido, sus asesores y allegados le hacían flaco favor. Estuvo hasta a punto de tirar por la borda su matrimonio. Se salvó porque Susana (Áurea Horta), la futura primera dama, de boba no tenía un pelo y se las arregló para coger la sartén por el mango.
En esta obra, las masajistas y la primera dama tienen una catarsis. Cuentan sus ayes. Las masajistas, de condiciones sociales distintas, hablan sobre las razones por las que llegaron y quedaron atrapadas en ese mundo. Hay una presa en un cuerpo que odia.
Un sacerdote busca ovejas en el Copacabana
La foto evidencia que cualquier escenario es bueno para ir a rescatar almas para Dios. Y, para realizar colecta, pues el diezmo es siempre bienvenido. La obra de Dios necesita apoyo.
Lo anterior le consta al padre Clemente, interpretado por Juan Manuel Ferrer, quien fue a parar al Copacabana, la sala de masajes/burdel donde fue llevado, después de las elecciones por sus ministros (amigotes), el presidente de un país imaginario de América Latina, para que liberara el estrés que pudieran causarle los incontables problemas sociales que agobian al país. Y, ¿por qué no?, para echar una canita al aire, según le dio a entender el más descarado de todos.
“Las masajistas del presidente” se ensayó menos de un mes y es la propuesta de este año de Juan Manuel. Explica que los del elenco son egresados de los talleres de Actúa (ABA). Hay dos jóvenes que debutan: Madelaine Guevara y Yaneth Adames. Añade que el telón de luces lo mandó a buscar el escenógrafo Rafael Navarro a China.
Esta comedia es una de las más de 200 producciones teatrales en las que ha actuado, producido o dirigido Juan Manuel Ferrer en sus más de 40 años en las artes escénicas (en Argentina, Perú, Ecuador y Panamá) donde utiliza el gran poder e impacto del teatro como vehículo para distraer, relajar, denunciar, concienciar, contar historias reales o ficticias y educar.