Variedades

"Me amo, no me amo, me amo…"


AMAR A los demás es un mandato Divino y precepto social que ayuda a una mejor relación colectiva y apreciación del valor que tienen la vida y estima propias y de los otros. ¿Te has puesto alguna vez a meditar respecto a cómo has sido moldeado por tu entorno: padres, escuela, medios de comunicación, Iglesia, compañeros, amigos, sociedad? ¿Eres benigno contigo o tu peor detractor? ¿Sabes quién eres o crees saber quien eres? ¿Has vendido una imagen real o ficticia sobre ti? ¿Ayudas diariamente a fortalecer tu autoestima? ¿Ayudas a otros a sentirse a gusto consigo o les haces añico su autoestima?
Si no has pensado al respecto, bueno sería que sacaras algún tiempo para ello, pues la autoestima, definida por Burns como "el conjunto de las actitudes del individuo hacia sí mismo", es clave para el éxito personal.
En su obra "Sé amigo de ti mismo", José-Vicente Bonet se ocupa de ilustrar a los lectores sobre la manera en que conceptos erróneos sobre en qué radica la solidez de la personalidad, el narcisismo, la falsa humildad, sentimientos de culpa, infra vs supra valoración, automensajes pueden convertirse en bumerangs que hay que suprimir para poder salir airosos y aprender a quererse más.
Esto de la autoestima no es tan fácil, tan simple ni tan romántico (sí melancólico, porque triste es no saber valorarse y vivir cargando como una enorme cruz el complejo de patito feo) como tomar un trébol o una margarita y comenzar a arrancarle pétalos a la vez que se dice. "me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere".
José-Vicente Bonet habla de cómo la historia de la autoestima data de cuando William James en su obra Principios de la Psicología "estudia el desdoblamiento de nuestro Yo-global en un Yo-conocedor y un Yo-conocido.
De este desdoblamiento, del cual todos somos conscientes en mayor o menor grado, nace la autoestima".
Pregúntate ¿Quién soy? Y contesta ahora. Y al final del escrito. Notarás diferencias en tus respuestas. Habrás escudriñado un poco dentro, eliminado parte del herbazal que te impide autovalorarte lo más objetivamente posible en medio de la subjetividad que es verse en un espejo y mirar hondo dentro de sí.
El menciona las "Aes" de la autoestima. En cuanto al aprecio comenta que implica aceptar que es único, especial como ser humano. Conlleva agrado por todo lo bueno que hay en uno: talentos, habilidades, cualidades corporales, mentales y espirituales.
La aceptación es reconocer que no es perfecto, que puede equivocarse y esto no lo hace sentirse humillado, sino tolerante y abierto al aprendizaje de cada error o fracaso.
Afecto: Sobre ello, Bonet dice que es cuando la persona "se siente en paz, no en guerra, con sus pensamientos y sentimientos (aunque no le agraden), con su imaginación y con su cuerpo (con todas sus arrugas y verrugas). Y, así, sabe disfrutar de la soledad sin desdeñar la compañía".
Respecto a la atención, tiene que ver con el ocuparse de que toda necesidad real individual esté satisfecha. "La persona que se autoestima prefiere la vida a la muerte, el placer al dolor, el gozo al sufrimiento. No busca el sufrimiento por el sufrimiento; protege su integridad física y psíquica; no se expone a peligros innecesarios".
Quien se autoestima suficientemente, de acuerdo con el escritor, se caracteriza porque posee (las “Aes de la autoestima, como las denomina): Aprecio, Aceptación Afecto, Atención, Autoconciencia, Apertura y- en una palabra que incluye todas las antedichas- Afirmación”.
Él las explica una a una, de tal forma que a uno le quede claro, al momento de evaluar cómo anda la autoestima, si es justo o injusto consigo, si se perdona y da otra oportunidad o se desahucia como ser humano.
Entre los ejercicios que proporciona el escritor, para que sus lectores puedan sembrar y ver florecer el árbol de la autoestima, está el de cómo hacer un "Spot" publicitario de sí mismo. Con optimismo realista, en estilo directo y vigoroso. Se invita después a que quien lo desee se lo lea al grupo en voz alta y expresiva.
Se les recomienda que coloquen su "spot" en algún lugar visible de su habitación, que lo lean de vez en cuando a solas y en voz alta frente a un espejo, y también a una persona o grupo de confianza, cuando quieran darse ánimos.
Tome un folio en blanco y divídalo en tres columnas verticales del mismo ancho y encabece cada columna con los títulos: Personas nutricias, lugares nutricios, actividades nutricias. Y debajo de cada título enumere las correspondientes personas, lugares y actividades. Luego lea pausadamente lo que ha escrito, visualizando esas personas, lugares y actividades con la mayor claridad posible. Responda entonces a las siguientes preguntas: ¿Cuántas veces he utilizado estos recursos en los dos últimos meses? ¿Cuáles de ellos me conviene utilizar en un futuro próximo, y cómo y cuándo debo hacerlo?
Dedique un día al mes a mimarse, a su recuperación mental y corporal, haga sólo cosas que le generen satisfacción: su mayor obligación en esta ocasión será para consigo.
José-Vicente Bonet cita autores que usted puede leer: J. L. Martín Descalzo (Raones para la alegría), Carlos G. Vallés (Mahabhárata) Anthony de Mello, Albert Ellis.
Cuando cometa un error y se sienta mal, prémiese haciendo algo que le guste especialmente (no es para reforzar la conducta inapropiada, sino para reforzar su sentido de dignidad personal, para evitar que caiga en la autodenigración).
Escríbase una carta (comprensiva, cariñosa y muy positiva) dirigida a usted mismo, manifestando un gran autoaprecio y autoaceptación. Echela al correo y, cuando la reciba, léala y reléala de vez en cuando en voz alta.
Dialogue amistosamente, y por escrito, con el defecto o limitación que más le moleste, hasta que aprenda a vivir en paz con él.


fecha edicion
old id
180726
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América